El Gobierno gallego declaró de utilidad pública la ocupación de los terrenos afectados por el trazado de la variante de Noia, lo que permitirá iniciar las expropiaciones y, si se cumplen las previsiones del ejecutivo, licitar las obras antes de que concluya el año por un importe de casi 39 millones de euros. En la reunión semanal de los integrantes del Gobierno autonómico, se dio un paso más para la construcción de esta infraestructura que conectará el corredor Brión-Noia con la carretera AC-550 en Taramancos (Noia).
Ya el pasado 3 de septiembre el Consello da Xunta aprobaba el expediente de información público y el estudio informativo de la Variante de Noia, que permitirá conectar el corredor Brión-Noia con la carretera AC-550 en Tamarancos. Así se recupera el trazado inicial, que contempla la construcción de un puente sobre la ría, que había sido anulado por el bipartito.
En favor de este trazado el ejecutivo esgrime que cuesta 30 millones menos. Desde la perspectiva territorial, señalan que el proyecto que éstos defienden ocupa 100.000 metros cuadrados, frente a los 800.000 del trazado propuesto en la pasada legislatura. Además, el trazado que ha aprobado la Xunta afecta únicamente a una casa, mientras la anterior a tres. Muestra de eso, explicó, es que las alegaciones a uno y otro son de 110 y 2.324, respectivamente. La nueva infraestructura estará concluida en 2011 y el coste alcanza los 38,9 millones.
Según los estudios que maneja el Gobierno gallego, en 2013 serán 2.750 los vehículos que diariamente escogerán esta vía para realizar sus desplazamientos. Esto implica una reducción del volumen del tráfico de más de un millón de vehículos al año, aunque la cifra se elevará de forma significativa en verano por el tráfico hacia las playas de la zona.
Las obras permitirán una mejora de las comunicaciones entre Porto do Son y Muros, al ahorrar 10 kilómetros. Entre Porto do Son y Santiago se reducirá en cuatro kilómetros la distancia actual.
El objetivo final, según la Xunta, es que las comunicaciones entre Noia y Santiago se reduzcan hasta los 22 minutos, lo que supone una mejora en el tiempo de recorrido de un 37% frente a los 35 minutos que son necesarios en la actualidad. También se optimizarán las conexiones de dos márgenes de la ría.
El Gobierno gallego defiende que tanto la variante de Noia como las nuevas vías de conexión con Santiago y Muros transformarán el mapa viario de Noia y su comarca, beneficiando de un modo especial los más de 40.000 habitantes de Noia, Outes, Muros y Porto do Son.