El Consello de Contas considera que debe ser el Servizo Galego de Saúde (Sergas) quien lleve la "iniciativa" a la hora de determinar cuáles son los servicios que debe prestar y la población que deben atender los centros sanitarios privados con los que tiene concierto la administración autonómica. Así se recoge en las recomendaciones elaboradas por el órgano fiscalizador en el informe elaborado sobre el concierto que se mantiene con la clínica viguesa Povisa.
El conselleiro maior, Antonio López Díaz, que expuso en comisión parlamentaria las conclusiones de los estudios elaborados por el Consello de Contas en 2008, abogó por que "non sexa a entidade concertada a que toma a iniciativa na prestación de novos servizos", ya que esto dá lugar a "incrementos no custe do concerto". También se recomienda que se desarrollen bases de negociación "claras" a la hora de abordar la prórroga de los conciertos existentes, dando "máxima transparencia ao proceso negociador".
En materia sanitaria, López Díaz también recordó que en 2006 el Sergas contó con un presupuesto de más de 3.000 millones de euros, que superó en un 11 por ciento al de 2005. Señaló también que en la revisión de las cuentas se detecta un "crecemento" del gasto en conciertos sanitarios.
CRÍTICAS AL BIPARTITO
Este dato dio pie al portavoz del PP en la comisión, José López Campos, para asegurar que la fiscalización del primer año completo de gobierno del bipartito "desmonta" el "apoio á sanidade pública" que esgrimen socialistas y nacionalistas. "Dicimos unha cousa e cando gobernamos dicimos outra" acusó el popular, que insistió también en que en 2006 se produjo un aumento del más del 6 por ciento en el gasto farmacéutico, aumentaron los "órganos intermedios" generados por el "traslado" de cometidos entre la Consellería de Sanidade y el Sergas y se "desprazó" actividad ordinaria en favor de la extraordinaria.
Para López Campos, el informe de Contas sobre 2006 también refleja un aumento de la presión fiscal sobre los contribuyentes, así como de las partidas de gasto "non produtivo" de la administración autonómica. Atribuyó al bipartito características de "oscurantismo e opacidade" a la hora de rendir cuentas, especialmente en lo que se refiere a la administración paralela de la Xunta y censuró a los portavoces de BNG y PSdeG, que le precedieron en el uso de la palabra por dar una "imaxe virxinal" de la gestión del bipartito reflejada en el informe, cuando a juicio del PPdeG "na xestión acreditada morreu o mito da esquerda en Galicia".
Los portavoces de PSdeG y BNG, por su parte, señalaron que ya en 2006 se detectan los "cambios" introducidos por el bipartito, de los que señalaron que van en la línea de cumplir recomendaciones efectuadas por el Consello de Contas. Así, el nacionalista Fernando Blanco destacó la creación de la Axencia de Protección da Legalidade Urbanística, como "ferramenta" que supone un "paso adiante" en la mejora de la coordinación entre Xunta y ayuntamientos, o los "avances" en la elaboración de directrices sobre el modo en que las entidades dependientes de la administración autonómica deben elaborar sus presupuestos.
También el socialista Abel Losada remarcó que frente a las "inercias" adquiridas por 16 años de Gobierno de Fraga, el bipartito planteó cambios, aunque reconoció que "probablemente os obxectivos son máis ambiciosos que as realizacións". Defendió los avances hacia una gestión "máis transparente e eficaz" y remarcó que se logró una reducción del aplazamiento de gastos de un ejercicio a otro, que lastra los presupuestos del año siguiente.
Losada destacó que en el caso del Sergas se redujeron "nun 90 por cento" las "obrigas adiadas", dando un "cumprimento case total" a la recomendaciones efectuadas por el Consello de Contas. De hecho, en su intervención el conselleiro maior corroboró que en 2006 hubo una "redución significativa do gasto desprazado".
INFORME
López Díaz también informó de otras conclusiones del informe de 2006, que en lo que respecta a la cuenta general de la comunidad autónoma dejó unos derechos reconocidos de 9.908 millones de euros, y unos gastos de 9.965 milllones, y un endeudamiento de 3.535 millones, algo más del 7 por ciento del PIB, por lo que Galicia se sitúa "lixeiramente por riba da media das comunidades autónomas".
En cuanto a los datos de los ayuntamientos, hubo un descenso de las corporaciones que presentaron sus cuentas ante el Consello, invirtiendo la tendencia favorable de los años anteriores. Tras analizar la documentación, se observa que los ingresos medios por habitante de los ayuntamientos gallegos suponen el 65)de la media español, y que la presión fiscal (obviando las siete grandes ciudades) es "moi reducida".
López Díaz también expuso el plan de trabajo del Consello de Contas para 2009. Además de los informes ordinarios, se realizarán estudios sobre los contratos para la construcción de infraestructuras con "peaxe na sombra", la actividad concertada del Sergas y la autoconcertación, la gestión del personal en el sector institucional gallego y una fiscalización de la fundación Galicia emigración, a parte del pertinente informe sobre el proceso electoral del 1 de marzo, que ya fue entregado ayer al Parlamento. Además se finalizarán dos estudios pendientes de 2008, uno sobre cofradías de pescadores y otro sobre contratación en la comunidad autónoma.
En la comisión estuvieron presentes todos los miembros del Consello de Contas, por lo que se aprovechó la ocasión para desde el Parlamento agradecer la labor y despedir a los dos conselleiros que finalizan mandato, el socialista Xoaquín Álvarez Corbacho y el nacionalista Francisco Constenla.