Un total de 17 personas perdieron la vida en el mes de septiembre al verse implicadas en otros tantos accidentes de tráfico registrados en las carreteras gallegas. Del total de víctimas, siete eran motoristas, según los datos recabados por AGN.
En el último mes del verano, las estadísticas de la Dirección General de Tráfico (DGT) revelan que 15 de estos ciudadanos fallecieron en siniestros registrados en las carreteras interurbanas de la comunidad, mientras que otras dos personas murieron al sufrir un accidente en una travesía. El balance es peor que el correspondiente al mismo periodo de 2008, cuando fallecieron 14 personas, tres menos que a lo largo del mes pasado.
Por provincias, seis de estos sucesos mortales se registraron en A Coruña, mientras que la red viaria ourensana contabilizó cinco, los mismos que Pontevedra. Por su parte, en Lugo se produjo únicamente un siniestro con una persona fallecida. El suceso se registró el pasado 18 de septiembre en el concello de Xermade, cuando un joven de 22 años colisionó con su coche contra un árbol.
En lo que va de año, el balance de la DGT eleva el número de muertos en las carreteras de la comunidad a 152, 115 más que hace un año. Así las cosas, la siniestralidad mortal repuntó un 11%. A Coruña es la provincia gallega que registra los peores datos, al contabilizar 63 fallecidos en los nueve primeros meses de 2009, frente a los 45 del mismo periodo de 2008.
Por detrás se sitúa Pontevedra, con 40 víctimas mortales en lo que va de año, ocho más que en los tres primeros trimestres de 2008. A bastante distancia se situó Ourense, con 26 fallecidos --cuatro más que el año pasado--. Con todo, Lugo es la única provincia de la comunidad que registra mejores datos que en el ejercicio anterior. Y es que 23 personas perecieron en accidentes de tráfico en lo que va de año, 15 menos que un año antes.
En cuanto a edades, destaca el hecho de que seis de los fallecidos tenían menos de 25 años, mientras que se registraron cuatro muertes en el tramo de edades entre los 25 años y los 35. Por lo que respecta al colectivo de 36 a 55 años, cinco personas fallecieron al verse implicadas en siniestros viarios. En el noveno mes del año, solo dos víctimas mortales de accidentes de tráfico superaban los 56 años.
MOTORISTAS Y CONDUCTORES DE VEHÍCULOS DE CUATRO RUEDAS
Según los datos recabados por AGN, de los 17 fallecidos, 14 fueron hombres, frente a solo tres féminas. Además, siete de las víctimas eran motoristas, otros tantos iban al volante de un turismo o una furgoneta. En un mes en el que no hubo que lamentar la muerte de ciclistas en las vías gallegas, dos peatones perecieron tras ser embestidos por un vehículo, mientras que otra persona murió cuando viajaba como acompañante.