La Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición que ultima
el Gobierno limitará el contenido de los ácidos grasos trans en los alimentos e
incluirá una estrategia nacional para fomentar una alimentación saludable y
prevenir la obesidad, según anunció la vicepresidenta primera del Gobierno,
María Teresa Fernández de la Vega, después de que el Consejo de Ministros haya
examinado este viernes el anteproyecto de dicha norma.
De este modo, los ministerios de Sanidad y Política
Social y Medio Ambiente y Medio Rural y Marino han unificado en una sola norma
toda la legislación de alimentos y nutrición con el objetivo de reforzar la
seguridad de los ciudadanos en materia alimentaria, con el objetivo de "pone fin
a la dispersión legal" y optimizar la seguridad de la cadena alimentaria y
mejorar la coordinación con todas las administraciones.
Además, recoge los riesgos nutricionales y su incidencia en la salud, y tiene
en consideración riesgos sociales, de integración o de discriminación,
relacionados con la seguridad y la nutrición.
En cuanto a las grasas trans, De la Vega recordó que "está demostrado que
aumentan los riesgos cardiovasculares", de ahí que se vaya a limitar su
contenido. No obstante, para que se haga efectivo habrá un "periodo transitorio
suficientemente amplio para permitir a los operadores adaptarse a su
producción".
La ley abordará también la prevención de la obesidad, "uno de los principales
problemas de salud de los países desarrollados", según reconoció De la Vega.
Para ello, el Gobierno se coordinará con las comunidades autónomas y los agentes
sociales para desarrollar una estrategia que defienda una alimentación
saludable, reforzando la Estrategia NAOS impulsada en 2005 y premiada por la
Organización Mundial de la Salud (OMS).
RED DE LABORATORIOS
Por otro lado, la nueva norma establece la creación de una Red Española de
Laboratorios de Control Oficial de Seguridad Alimentaria, que reforzará la
vigilancia en seguridad alimentaria, mejorará la gestión de la calidad y apoyará
la investigación en metodología analítica de la seguridad alimentaria, entre
otros aspectos.
Además, otorga una especial importancia a los aspectos relativos a la
coordinación y cooperación entre administraciones para el diseño de planes
oficiales de control integrados, coordinados y, en la medida de lo posible
sistematizados, con respeto a la organización jurídica de competencias y a las
exigencias establecidas en la normativa nacional y comunitaria.
A partir de ahora, el anteproyecto inicia un proceso de elaboración final en
el que el Gobierno pretende contar con todos los sectores implicados,
consumidores y usuarios, industria alimentaria, con el objetivo de "obtener
consenso para proteger más y mejor a los ciudadanos, y garantizar el
funcionamiento de las industrias".
LA MITAD DE LOS ADULTOS PRESENTAN SOBREPESO
Según los datos de la Encuesta Nacional de Salud, uno de cada dos adultos
está obeso o tiene sobrepeso mientras que, en niños y adolescentes, el 9,13 por
ciento tiene obesidad y el 18,48 por ciento sobrepeso. En resumen, uno de cada
cuatro niños españoles tiene exceso de peso.
Esta alta tasa de obesidad infantil tiene una enorme trascendencia en
términos de salud, esperanza de vida e impacto económico: en 2002, se calculó
que los costes asociados a la obesidad sumaban unos 2.500 millones de euros
anuales, lo que representa, aproximadamente, el 7 por ciento del gasto sanitario
total.