Los familiares de las víctimas del accidente de la Fragata Extremadura, que costó la vida a dos marineros profesionales en diciembre del año 2005 cuando realizaban el encendido del buque militar en el Arsenal de Ferrol, presentaron en las últimas horas una solicitud para poder presentar un recurso de casación en el Tribunal Supremo.
El Juzgado Togado Militar de A Coruña que se encarga de este caso, decidió hace uno días archivar de forma definitiva las diligencias previas que se instruían por este caso, al no encontrar, según sus conclusiones, infracción penal alguna en este accidente y atribuye el suceso a la fatiga de los materiales de la fragata. De todas formas, la decisión del sobreseimiento de esta causa contó con el voto en contra de uno de los tres miembros del tribunal, quien manifestó que es necesario seguir adelante con el proceso de esclarecimiento de lo acontecido,
Precisamente la madre de uno de los fallecidos, Isabel Gómez, mostró en las últimas horas su “sorpresa” por la última decisión de la justicia de tratar de archivar las diligencias previas. Gómez, madre de Erik Noval, afirmó reclamó la apertura de un juicio oral ya que uno de los miembros del tribunal “mostró sus dudas de cómo está transcurriendo el proceso, además de ser contario al archivamiento”.
Isabel Gómez denunció que la fragata en la que se encontraban destinadas los fallecidos era ilegal “porque no pasaba los controles adecuados, ya que según algunos informes, el 89% de las tuberías vaporizadas estaban deterioradas, ya que los manuales recomiendan como cifra máxima de seguridad el 10%, cuando en realidad se superaba casi nueves veces esa cifra”
Ahora, para poder llevar este caso al Tribunal Supremo, los familiares necesitan conseguir la autorización del Juzgado Togado Militar, el mismo que ha decidido archivar la causa. Los familiares esperan lograr el sí y poder continuar con el proceso.