Unas 900.000 personas visitaron la ciudad de Lugo para disfrutar de las fiestas patronales de San Froilán, que se celebraron entre los días 4 y 12 octubre, y dejaron en la ciudad unos 18 millones de euros, según los datos que facilitó el alcalde de la capital lucense, José López Orozco, en una conferencia de prensa para hacer balance de los festejos.
Todas las plazas hoteleras de la ciudad estuvieron ocupadas durante los dos fines de semana, al igual que los establecimientos de los municipios limítrofes, “en un radio de 40 kilómetros”, precisó. De lunes a viernes, la afluencia fue algo menor, dado que la ocupación se situó en torno al 80 por ciento.
El día con mayor afluencia de público fue el conocido como Domingo das Mozas -11 de octubre-, cuando pasaron por la ciudad 250.000 personas, una cifra que casi triplica la población permanente de la capital lucense; seguido del día anterior –sábado, 10 de octubre-, por la coincidencia con el concierto gratuito del grupo ‘Amaral’, y del Día del Pilar -12 octubre-.
Con estas cifras, el alcalde sacó pecho y dijo que ya “nadie discute” que las patronales de San Froilán –declaradas de Interés Turístico Nacional- son “las fiestas por excelencia de Galicia”, puesto que conjugan tradición con un atractivo programa, formado por conciertos gratuitos, y son capaces de contar, año tras año, con el beneplácito del público.
El regidor local tampoco quiso olvidar la importante nómina de representantes institucionales que participa habitualmente en estos festejos, dado que este año pasaron por las patronales lucenses el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo; el ministro de Fomento, José Blanco, y el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, entre otros.
Por otra parte, el regidor también quiso destacar que fueron unas fiestas sin “incidentes” de importancia, gracias al “extraordinario” trabajo de la Policía Local, Protección Civil, los Bomberos y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, así como de los voluntarios que “de una forma anónima colaboraron para que las fiestas fuesen un año más un éxito”.
Aunque tuvo que reconocer que este año hubo una presencia masiva de manteros en las calles de la ciudad, recordó que la lucha contra este fenómeno “no es fácil”. En todo caso, prometió un mayor control en la próxima edición, para que no se vean perjudicados los intereses de los vendedores que pagan por instalar su puesto, así como para evitar que se vulnere la legalidad, mediante la oferta de objetos que no tienen “un origen significado”.
Con respecto a los efectos colaterales que provoca tal concentración de gente en una ciudad que no llega a los 100.000 habitantes, López Orozco también quiso agradecer el esfuerzo realizado por el servicio municipal de limpieza, que tuvo a 46 personas trabajando durante los días de fiesta y retiró de las calles 1.500 toneladas de basura.
PENSANDO EN 2010
Finalizadas las fiestas de este año, el alcalde anunció que el Ayuntamiento de Lugo ya está trabajando para organizar el Arde Lucus –en junio-, una celebración en la que se recrea el pasado romano de la ciudad, y la próxima edición de las patronales, “unas fiestas para las que haremos un esfuerzo mayor, dado que se conmemoran los diez años de declaración de la Muralla como Patrimonio de la Humanidad y es Año Xacobeo”, precisó.
En todo caso, hizo un llamamiento para que “más gente” se implique en la organización de estas fiestas, fundamentalmente desde el punto de vista económico, para que no se financien únicamente con los fondos obtenidos por la subasta de los puestos del ferial y con la aportación de las arcas municipales, porque la inversión realizada “es importante para la economía de la ciudad”.