El incidente del "niño del globo", en el que una familia aseguró que su hijo
menor flotaba a la deriva en un artefacto de fabricación casera, resultó ser un
completo montaje, según denunció la Policía en Estados Unidos.
Richard y
Mayumi Heene, los padres del niño Falcon Heene, de seis años, encaran ahora
cuatro cargos: conspiración, presentación de falso testimonio a las autoridades,
inducción a la delincuencia de un menor e intento de influir sobre un
funcionario público. Los dos últimos conllevan penas de hasta seis años de
cárcel cada uno y una multa de medio millón de dólares.
El abogado de la
familia, David Lane, aseguró que los padres están dispuestos a entregarse a
la Policía para evitar "el espectáculo público y la humillación" de ser
detenidos en presencia de sus hijos. Lane ha recomendado a sus clientes que no
hagan declaraciones.
En el montaje, que buscaba publicidad con la esperanza
de protagonizar un "reality show" en televisión, participaron tanto los padres
como sus tres hijos, entre los seis y los diez años. No se presentarán cargos
contra los niños debido a su corta edad, indicó el alguacil del condado de
Larimer, Jim Alderden.
Todos ellos "son actores. Los padres se conocieron, de
hecho, en una escuela de arte dramático en Hollywood. Hicieron una buena
representación y nos la tragamos", reconoció Alderden en una rueda de
prensa.
Los Heene, recordó, no son ajenos al mundo de la televisión y ya
había participado en algunos episodios de un "reality show", "Wife Swap", en el
que dos familias intercambian a sus respectivas madres.
Hasta el momento no
se han presentado los cargos, a la espera de que lo autorice el fiscal del
distrito, y los padres permanecen junto a sus hijos en la vivienda
familiar.
El caso dio la vuelta al mundo el jueves cuando se dio a conocer
que los servicios de emergencia perseguían un globo de helio de grandes
dimensiones y fabricación casera, después de que los Heene alertaron a los
medios de comunicación y a la Policía -por este orden- que Falcon podría estar
dentro.
La persecución a lo largo de más de cien kilómetros obligó a
suspender temporalmente las operaciones del aeropuerto internacional de Denver.
Cuando el globo cayó a tierra no había rastro del niño.
Falcon apareció horas
después, sano y salvo en su casa. El pequeño declaró que había estado escondido
en el altillo del garaje, asustado porque su padre lo había regañado.
Las
sospechas de que todo era un montaje comenzaron esa misma noche, cuando en una
entrevista en la cadena CNN su padre le preguntó por qué no había contestado
cuando lo llamaban y el niño replicó: "Vosotros dijisteis que lo hacíamos por el
show".
Al día siguiente, en dos entrevistas distintas, el niño se puso a
vomitar cuando los periodistas preguntaron qué había querido decir con
eso. Según explicó Alderden hoy, inicialmente la Policía creyó que la familia
actuaba de buena fe pero tras la entrevista comenzaron las sospechas. "El
lenguaje corporal de la familia cuando Falcon dijo aquello dejó claro que
estaban mintiendo", sostuvo.
Además, aunque basado en las medidas que había
proporcionado Heene se consideró factible que el globo pudiera cargar el peso
del niño, 18 kilos, una vez que se constataron sus dimensiones reales se vio que
era imposible.
El globo, relleno de helio, estaba hecho de unas lonas
impermeables pegadas con cinta adhesiva y cubiertas con aluminio. La canasta era
una caja hecha de tablas de conglomerado de madera muy finas y sujetas con cinta
adhesiva y cuerda.
Además, la Policía cree que Falcon ni siquiera estuvo en
el altillo del garaje como decía. "Pudo haber estado perfectamente en los
columpios en el parque de al lado", declaró Alderden.
La Policía volvió a
interrogar por separado el sábado a Richard y Mayumi Heene y de estas
declaraciones obtuvo los indicios suficientes como para que se ordenara un
registro de su vivienda.
Los investigadores se llevaron computadoras,
documentos financieros y todo tipo de papeles que pudieran hacer referencia al
posible desarrollo de un programa de televisión.
A lo largo de los próximos
días, la Policía de Larimer se pondrá en contacto con la Oficina Federal de
Investigaciones (FBI) y la Autoridad Federal de Aviación (FAA) para determinar
si además de los cargos que contempla se presentan otros.