El madrileño Alfredo Gómez Cerdá ha ganado hoy el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, concedido por el Ministerio de Cultura, con su obra "Barro de Medellín", una novela de personajes y sentimientos que refleja la dura realidad que viven muchos de los habitantes de la ciudad colombiana.
Este premio está dotado con 20.000 euros y lo concede el Ministerio de Cultura para distinguir una obra de autor español, escrita en cualquiera de las lenguas oficiales del Estado y editada en España durante 2008.
Publicada por la editorial Luis Vives y galardonada ya con el Premio Ala Delta, "Barro de Medellín" es fruto del viaje que realizó el escritor en 2007 a la ciudad colombiana y está lleno, como ha explicado el autor en alguna ocasión, de personajes "con sentimientos, que viven una existencia dura y, en apariencia, con pocas esperanzas, al límite de todo y de la nada".
Gómez Cerdá lleva años dedicado a la literatura infantil y juvenil, y en el libro que ha merecido el Premio Nacional ha procurado no caer en sentimentalismos al desarrollar la trama y ha buscado un estilo marcado por la sencillez y la concisión.
El autor refleja en su novela la pobreza que reina en los barrios marginales de Medellín y las dificultades con que tropiezan sus habitantes para salir adelante.
Gómez Cerdá empezó a escribir a los once años y aunque inicialmente se dedicó al teatro, a partir de 1982, cuando ganó el segundo premio 'El Barco de Vapor' por su libro "Las palabras mágicas", se inclinó ya por la literatura infantil y juvenil.
En 2001 obtuvo el Premio Assitej-España de Teatro por "La guerra de nunca acabar". En 2005 fue galardonado con el "Premio Gran Angular" por "Noche de alacranes", y un año más tarde con el "Premio Fray Luis de León" por "La montaña más bella". El año pasado mereció también el "Premio Cervantes Chico" por el conjunto de su obra.