La Xunta "espera" que el nuevo Plan de Gestión de Residuos Sólidos Urbanos quede aprobado en el primer trimestre de 2010, según anunció en el Parlamento el secretario xeral de Calidade e Avaliación Ambiental, Justo de Benito Basanta, quien afirmó que el que se elaboró durante el Gobierno del bipartito y actualmente en revisión "estaba mal feito", indicó.
Justo de Benito, que compareció en la Comisión de Ordenación del Territorio, Obras Públicas, Medio Ambiente e Servizos, para dar contestación a una pregunta formulada por la diputada socialista Carmen Gallego Calvar, señaló que durante dos años y medio, socialistas y nacionalistas estuvieron "mareando a perdiz" y que, en su opinión, no fueron capaces de sacar adelante el plan por no contar con el consenso necesario entre los propios socios del Gobierno.
Explicó que el actual Ejecutivo desarrolló "unha análise profunda" sobre el proyecto del plan y que, en lo que se refiere al documento, la consultora que lo hizo elaboró un buen trabajo de diagnosis de la situación actual y unas buenas previsiones sobre la generación de residuos en Galicia en los próximos años.
"Nesa parte, o documento está ben feito", indicó, así como la en que se analizan las técnicas disponibles para el tratamiento de los residuos tanto en España como en la Unión Europea, la que habla de la normativa vigente y la que se centra en los principios generales y los objetivos generales. Se trata en este caso de un trabajo "laborioso, costoso e caro" que "nós, naturalmente, vamos a aproveitalo", argumentó.
PLAN DE INFRAESTRUCTURAS
Sin embargo, la segunda parte, de aplicación de esos criterios a la práctica -que calificó como un trabajo más de "criterios políticos"- incluye un plan de infraestructuras que "é absolutamente irreal desde o noso punto de vista", señaló. En este sentido, aclaró que cuenta con deficiencias, carencias importantes e incluso contradicciones.
Esta segunda parte manifestó que es la que ahora se está revisando para plantearla de forma diferente, por lo que concluyó que el Gobierno no desecha el trabajo hecho, sino que discrepa de una parte del plan, a la que se refirió como, posiblemente, la menos costosa, pero la de más trascendencia práctica y que concretó en el diseño de las infraestructuras.
Tras recordar que el plan anterior "está paralizado" De Benito habló de la situación administrativa del nuevo, del que dijo que "o documento de referencia está xa remitido" y que se trabaja en profundidad en su diseño, con la previsión de que para que antes de abril de 2010 esté ya aprobado.
El plan, tal y como señaló Justo de Benito, irá del 2010 al 2020, con los objetivos fijados en esta última fecha. Al respecto, indicó que lo que se pretende es la estabilización inmediata de los residuos y la reducción en 2020 de un 10%, por lo que afirmó que se incidirá en la reducción. En cuanto a la valorización de la materia orgánica la fijó, como objetivo para el periodo, en un 15%, computando únicamente el compost de primera calidad, que "é o que non vai ao vertedeiro", dijo, sino que tiene una utilidad y va al mercado. En recuperación de papel el objetivo será del 50%, al igual que para los envases ligeros.
ESFUERZO INÚTIL
Por su parte, la socialista Carmen Gallego insistió en que el esfuerzo del anterior Gobierno "tirouse pola borda", al rechazarse su plan. Criticó además que las enmiendas al proyecto actual se hiciesen en pleno verano, con la actividad parlamentaria paralizada, y afirmó que el de socialistas y nacionalistas era "máis ambicioso", frente un nuevo modelo en el que se "adían as solucións", indicó, se incide en la incineración más que en el reciclaje y no se tienen en cuenta aspectos como unas infraestructuras que permitan que todas las plantas de transferencia queden a menos de 37 kilómetros de los complejos del tratamiento de residuos actuales y de los previstos.