El Consello Económico e Social (CES) emitió un dictamen favorable ante el el borrador de la futura ley que regulará el aprovechamiento eólico en Galicia, con la discrepancia de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG). La patronal emitió un voto particular, válido para mostrar su opinión divergente, respecto al cobro de un canon por el impacto ambiental que genera la instalación de aerogeneradores, así como su rechazo a la forma en la que el Ejecutivo suspendió el el concurso impulsado por el bipartito.
La decisión de la CEG no invalida el dictamen del órgano consultivo, respecto al que la Consellería de Economía e Industria destacó esta tarde que no contiene "crítica nin suxerencia algunha" sobre los aspectos "máis sustanciais, esenciais e novidosos" del anteproyecto, como el canon, el Fondo de Compensación Medioambiental y el procedimiento de autorización.
La Xunta incide en que el dictamen fue adoptado "por unanimidade", con la salvedad del voto particular emitido por los empresarios. En este punto, la Administración gallega afirma "respectar" la decisión expresada por la patronal, aunque destaca que se trata de una postura "non compartida polos sindicatos", así como tampoco por otros colectivos presentes en el órgano, "coma os consumidores, as universidades, as confrarías e as organizacións sindicais agrarias".
Con la resolución del CES, el Ejecutivo gallego podrá proceder ahora a la aprobación del texto legal, tras lo que será remitido al Parlamento para ser sometido a votación.
Según recalcaron desde la consellería, esta circunstancia otorga al nuevo modelo eólico una seguridad en su tramitación "absoluta" para desarrollar una ley que sitúe a la comunidad "á cabeza da enerxía eólica" en España. El departamento que dirige Javier Guerra incide en que la norma "protexe o medio" a través de actuaciones de compensación "e reequilibrio" en los municipios en los que se implantarán parques, "máis da metade" de los ayuntamientos gallegos.