Los ciudadanos de los veintisiete países de la UE retrasarán una hora sus
relojes en la madrugada del próximo domingo, día 25, para pasar al horario de
invierno, una iniciativa con la que se pretende desde hace años reducir el
consumo energético.
Así, en la España peninsular, a las 03.00 horas de la
madrugada del domingo se retrasarán los relojes a las 02.00 horas, con lo que la
diferencia con el horario GMT volverá a ser de una hora.
El cambio de
horario, que se efectúa dos veces al año, está regulado por una directiva (ley
marco) europea de 2001, que fija como fechas para la modificación el último
domingo de marzo y el último domingo de octubre.
El objetivo de esta medida,
que se comenzó a generalizar a partir de 1974, tras la primera crisis del
petróleo, es el ahorro energético, mediante un menor consumo en
iluminación.
Según ha reconocido a Efe el portavoz de Energía de la Comisión
Europea, Ferrán Tarradellas, el ahorro es modesto, pero no deja de ser
necesario. "En el conjunto de los ahorros energéticos necesarios para la UE,
la medida puede ser modesta. Sin embargo, es una contribución importante al
objetivo común de reducir el gasto", ha explicado.
La Comisión decidió
armonizar la fecha de inicio del cambio al horario de verano -que en un
principio cada país decidía entre marzo y abril- para evitar desajustes como,
por ejemplo, el que afectaba a los horarios de los trenes que cruzaban Europa,
ha recordado el portavoz.
Desde la entrada en vigor de esa directiva europea,
todos los países de la UE deben proceder al cambio de hora a la 01.00 GMT, es
decir, simultáneamente, lo que se traduce en una hora local diferente para cada
huso horario.
De este modo, canarios, portugueses o londinenses adelantarán
la hora cuando sus relojes marquen las 02.00 de la madrugada, la mayor parte de
los europeos lo harán a las 03.00 y los ciudadanos de las Repúblicas Bálticas,
Bulgaria, Rumanía y Grecia modificarán su reloj cuando den las 04.00.
Esta medida también tiene sus detractores, que alegan que el cambio de hora
genera efectos perjudiciales sobre la salud humana y animal, ligados a la
secreción de melatonina, una proteína que regula el sueño.
Sin embargo,
Tarradellas ha precisado que la Comisión presentó en 2007 un informe para
revisar la repercusión del cambio horario en diferentes ámbitos, que reveló
efectos positivos de la medida en áreas como la agricultura o la
hostelería.
Con el cambio del domingo, tres Estados miembros (Reino Unido,
Irlanda y Portugal) se colocarán en el horario GMT, mientras que España (excepto
las islas Canarias), Austria, Bélgica, la República Checa, Dinamarca, Francia,
Alemania, Hungría, Italia, Luxemburgo, Malta, Polonia, Eslovaquia, Eslovenia,
Suecia y Holanda situarán sus relojes a GMT+1. Por su parte, Bulgaria,
Chipre, Estonia, Finlandia, Grecia, Letonia, Lituania y Rumanía retrasarán la
hora a GMT+2.