La conselleira de Facenda, Marta Fernández Currás, criticó el "extraordinario" esfuerzo fiscal que tendrá que asumir cada hogar de Galicia para hacer frente a la subida de impuestos del IVA y el IRPF formulada por el Estado y lamentó que "é a primeira vez na historia da democracia que se castiga simultaneamente o aforro e o consumo".
En respuesta a una interpelación del diputado del PPdeG Pedro Arias, calificó de "incoherente" la decisión del Gobierno central y apuntó que lo más "apropiado" habría sido "diminuír o gasto público non produtivo, manter o produtivo e evitar o incremento de impostos polos seus considerables efectos distorsionadores que afectan negativamente ao crecemento económico". En este sentido, aseguró que no se pueden realizar reformas impositivas que generen más perjuicios que beneficios.
La conselleira cifró la subida del IVA en 120 euros anuales por hogar, y los cálculos de Facenda apuntan a que el esfuerzo fiscal subirá en 530 euros a causa del aumento de impuestos del Gobierno central. Además, Fernández Currás criticó la medida de los 400 euros, recordando que sólo benefició a unas pocas autonomías y lamentando que se hubiese empleado "o sistema fiscal como arma electoral".
Desde la oposición, tanto Fernando Blanco (BNG) como María José Caride (PSdeG) coincidieron en criticar la interpelación --Caride la calificó de "esperpento"-- por el hecho de que la pregunta está dirigida a un Gobierno (el central) que no está presente en la Cámara gallega. "Ata o 1 de marzo todo era culpa da Xunta e desde o 2 de marzo todo é culpa de Zapatero", ironizó Caride, mientras Blanco señaló que "gustaríame que
Asimismo, socialistas y nacionalistas reprocharon a la Xunta el incumplimiento de su promesa electoral de rebajar el tramo autonómico del IRPF, a lo que la conselleira replicó que "non imos ensaiar, dentro dun Estado das autonomías, unha política estabilizadora que sexa abortada pola desestabilización que está a facer o Goberno central".
En el debate de la interpelación se escucharon de nuevo críticas a la supresión de la ayuda de los 200 euros a las pensiones no contributivas, que la conselleira de Facenda negó. Así, aseguró que la conselleira de Traballo y el presidente de la Xunta habían llegado a un acuerdo para recuperarla. "Moléstalles?", espetó a la oposición.