El hombre que esta tarde falleció en la localidad lucense de Guitiriz tras ser arrollado por un tren es una de las personas que los efectivos de Protección Civil y del Grumir buscaban tras saltar la alarma de su desaparición en el mismo municipio. Así lo ha confirmado en declaraciones a AGN la alcaldesa de Guitiriz, Regina Polín, aclarando que se trata del hijo, un varón de 50 años que sufría demencia.
El padre, que padecía Alzhaimer, y el hijo habían salido de su domicilio sobre las 15.00 horas de la tarde acompañados por su mujer y su madre respectivamente, para recoger castañas en el lugar de Villares. En un momento dado, la mujer perdió de vista a los hombres y no logró localizarlos por la zona, según explicó Polín.
Así las cosas, horas más tarde el hijo fue arrollado por un tren cuando caminaba por las vías a poca distancia del lugar de Parga. Según informaron desde el 112, la víctima fue golpeada por la máquina y salió despedida, perdiendo la vida en el acto.
Fuentes de Renfe confirmaron a AGN que el vehículo implicado en el siniestro es un Talgo Tren Hotel que cubre la ruta entre A Coruña y Barcelona. Ocurrió sobre las 19.11 horas a 1,100 kilómetros de la población de Parga, en dirección a Baamonde.
Desde el servicio de emergencias movilizaron a agentes de la Guardia Civil, que investigan las causas del suceso, y a sanitarios del 061, que nada pudieron hacer por salvar la vida del hombre. Como consecuencia del accidente, la máquina estuvo parada en el punto durante más de una hora.
Por su parte, el padre fue localizado pasadas las 20.30 horas de la tarde. El hombre caminaba en dirección a Lugo y a una distancia lejana del punto en el que su mujer lo había perdido de vista.