El Ministerio de Sanidad y Política Social prevé presentar en enero de 2010 la
reforma de la Ley Antitabaco por la que se prohibirá fumar en todos los locales
públicos, en coincidencia con la presidencia española de la Unión
Europea.
Así lo ha adelantado la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez,
quien ha informado además de que su departamento está "considerando la
posibilidad" de permitir que se pueda seguir vendiendo tabaco en bares,
cafeterías y restaurantes.
La Ley vigente prohíbe las maquinas expendedoras
en los establecimientos que no hayan adaptado sus instalaciones, pero Sanidad
está estudiando autorizar la venta de cajetillas en todos ellos porque eso les
permitiría "un margen de beneficio económico".
Jiménez quiere abordar estas
novedades "cuanto antes", una vez que se alcance un "consenso amplio" con todos
los grupos políticos y agentes sociales que, de un modo u otro, puedan verse
afectados por el endurecimiento de la normativa.
La medida supondrá un "coste
cero" para el sector hostelero, ha sentenciado la ministra, tras aclarar que de
los 350.000 establecimientos que deberían haber habilitado espacio para
fumadores y no fumadores, menos del 1 por ciento lo han hecho.
La titular de
Sanidad ha reforzado su teoría con los estudios ya realizados en países que han
asumido esta medida, tales como Reino Unido, Holanda, Italia y Francia. En
ellos se corrobora que no ha supuesto "ningún tipo de coste" para el sector sino
"más bien al contrario", porque mucha gente que se negaba a compartir su ocio
con el humo ha decidido volver a disfrutar de bares y restaurantes.
Jiménez
ha recalcado que el objetivo del endurecimiento de la Ley no es otro que
preservar "la salud de todos", incluidos los trabajadores de la hostelería que,
actualmente, se ven obligados a ser fumadores pasivos.