Varios cientos de personas se han acercado esta tarde a la iglesia de San Jorge,
de A Coruña, para dar su último adiós a Carmela Arias y Díaz de Rábago, Condesa
de Fenosa, fallecida el pasado martes en su domicilio.
La ceremonia, que ha
dado comienzo a las 20 horas, ha sido oficiada por el arzobispo de Santiago de
Compostela, Julián Barrio, quien destacó el sentido "profundamente religioso de
la condesa" y calificó su sencillez como "su mayor riqueza".
Barrio también
resaltó su "entrega silenciosa al deber de cada día y su amor a Galicia, una
tierra a la que ofreció su mecenazgo social, cultural y artístico a través de la
Fundación Pedro Barrié de la Maza, una entidad que llevaba el nombre de su
marido y que ella presidía desde su fallecimiento.
A la ceremonia asistieron
numerosas personalidades, entre las que figuraban los Duques de Calabria; el
presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que estuvo acompañado por cuatro
de sus conselleiros; los presidentes de las cajas de ahorro gallegas, o todos
los miembros del consejo de dirección del Banco Pastor y de la Fundación Pedro
Barrié de la Maza.
La misa funeral de esta tarde ha brindado a los coruñeses
y a los representantes institucionales la posibilidad de dar su último adiós a
Carmela Arias y Díaz de Rábago, ya que el sepelio, por expreso deseo de la
familia, se celebró en la más estricta intimidad.
En el transcurso de la
eucaristía y por expreso deseo de la fallecida, el músico Carlos Núñez
interpretó "Negra Sombra", actuación que repetiría al finalizar la ceremonia con
la marcha del antiguo Reino de Galicia.
En los últimos días han sido
numerosas las muestras de cariño y las condolencias a la familia de la que por
muchos es considerada como la gran mecenas de la cultura gallega.
Carmela
Arias y Díaz de Rábago, además del título de Condesa de Fenosa, ostentaba la
presidencia de la Fundación Pedro Barrié de la Maza y la presidencia de Honor de
Banco Pastor, dos entidades que, según indicó su sobrino, José María Arias,
presidente de Banco Pastor, "pierden con su marcha su patrimonio más valioso,
ese que no puede expresarse con números y difícilmente con palabras, porque se
refiere a la esencia que conforma el haber principal de cualquier
entidad".
Asimismo, destacó que principios como honradez, respeto,
integridad, voluntad, lealtad, sacrificio, constancia, solidaridad,
autoexigencia, generosidad, amplitud de miras, dignidad y responsabilidad
"impregnaban su día a día".
Justamente su sobrino, José María Arias, fue
quien le sucedió en la presidencia del banco Pastor cuando en 2001, por razones
de edad, decidió abandonar el cargo. No obstante mantuvo el de la presidencia de
la Fundación Pedro Barrié de la Maza, mientras que José María Arias ocupa la
vicepresidencia.