Andrés Mayo Fernández, más conocido como "el violador del chándal", ha sido condenado hoy a 73 años y 228 días de cárcel por cuatro delitos de violaciones, dos de agresión sexual en grado de tentativa y otros dos por agresión sexual consumada, un delito contra la integridad moral, una falta por lesiones y 3 hurtos.
Según ha sabido Efe a través de una de las abogadas de la acusación, Magdalena Rodríguez, miembro de la asociación de mujeres juristas "Themis" y que representa a seis de las víctimas, la sentencia del juicio celebrado el pasado mes de octubre en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña se ha dado hoy a conocer.
Durante la vista, Mayo negó ser el autor de los hechos que se le imputaban y que acontecieron entre diciembre de 2006 y agosto de
2007, ya que, argumentó, en esas fechas se encontraba en su casa con
su familia.
Tanto la Fiscalía como las dos acusaciones particulares solicitaban en esta ocasión para Andrés Mayo penas de 127 años de cárcel, mientras que la defensa, alegando falta de pruebas, pedía su libre absolución.
Asimismo, desde la acusación reclamaban que se tuviese en cuenta el agravante de reincidencia, ya que el violador zamorano, de 41 años de edad y natural de Benavente, había sido ya condado a más 100 años de cárcel en el año 1991 por varias agresiones sexuales cometidas en Asturias y León, aunque sólo cumplió 12 años por buen comportamiento.