La alerta roja activada para hoy y mañana por la Dirección Xeral de Emerxencias en el litoral coruñés, y naranja para el resto de la costa, ha abligado a la flota a permanecer amarrada, además de provocar pequeñas incidencias. Así, según confirman varias cofradías, en el litoral de A Coruña los barcos han permanecido en puerto en Aguiño, Camariñas, Cariño, Cedeira, A Coruña y Malpica. Sin embargo, en otras zonas como Carnota, Rianxo, Ribeira o A Pobra do Caramiñal si han podido salir a faenar.
En A Coruña, el Ayuntamiento ha decidido mantener cortada la zona de las Esclavas, la coraza del Orzán y los accesos a todas las playas de la ciudad ante la alerta de temporal en el mar. También se mantuvo cortado parte del Paseo Marítimo, con la llegada de la marea alta, aunque en estos momentos se ha abierto. La policía portuaria también decidió impedir el acceso al dique de abrigo.
En la provincia de Lugo, permanecieron arribados los barcos de bajura en los puertos de Burela, Celeiro y Foz. Si han podido salir los arrastreros, buques de mayor tamaño. En cuanto a la provincia de Pontevedra, permanecen en tierra las naves de Baiona, O Grove o Cangas, mientras que si han podido trabajar las de otros municipios como Vilanova de Arousa.
PEQUEÑAS INCIDENCIAS
Por otro lado, según informan a AGN fuentes del Servicio de Emerxencias 112, ya se han registrado varias incidencias de carácter menor relacionadas con este adverso meteorológico. Así, han caído varias ramas en diferentes localidades de la provincia de A Coruña y árboles en Cangas y Gondomar, en la provincia de Pontevedra.
También se han registrado varios cabos sueltos en Oleiros y Sarria y la caída de un poste de teléfono a la vía en el concello coruñés de Coristanco, concretamente en la carretera de la Parroquia de Verdes, en la rotonda del Carrefour. Además, un particular alertó al 112 poco antes de las nueve de la madrugada de una embarcación deportiva semihundida fondeada en el Puerto de Panxón, en Nigrán, de la que se veía solo la proa. Se trataba de una nave de ocho metros de eslora. El 112 movilizó hasta el lugar a Salvamento Marítimo y al Servizo de Gardacostas.
OLAS DE MÁS DE SIETE METROS Y FUERTES VIENTOS
De este modo, las olas están superando los siete metros en el litoral coruñés, pudiendo alcanzar incluso los ocho. En el litoral lucense y en el pontevedrés el oleaje se mantendrá entre los cuatro y cinco metros a lo largo de los dos próximos días.
A esto, hay que sumar una alerta amarilla por vientos de fuerza siete en la costa de la provincia de Lugo y en la zona norte de A Coruña. Las mayores rachas se registrarán entre Estaca de Bares y Ortegal y entre Prior y Bares. Esta situación meteorológica está provocada por un corredor de vientos desde Islandia hasta Galicia.
La Dirección Xeral de Emerxencias ya ha alertado ayer de estas previsiones a todos los concellos costeros gallegos, a todos los organismos de las administraciones estatales, autonómicas y locales; a los servicios provinciales de Protección Civil, a las Adminsitraciones Públicas y de Justicia, los clubs naúticos, parques municipales de bomberos de Ferrol y A Coruña y los miembros de la Oficina do Consorcio contra Incendios e Salvamento de la provincia de A Coruña.
MAL TIEMPO HASTA LA PRÓXIMA SEMANA
De este modo, según informa Meteogalicia, mañana Galicia se mantendrá bajo la influencia de esta borrasca, centrada cerca de las Islas Británicas. Así, predominarán los cielos nublados, con más claros por la mañana en la mitad sur y cielos más cubiertos en la segunda mitad del día. Habrá precipitaciones aisladas a lo largo de toda la jornada, que podrían ser de nieve por encima de los 1.400 metros. Las temperaturas volverán a bajar de forma ligera.
Ya el viernes, la jornada vendrá marcada por el paso de un frente cálido, predominando los cielos muy nublados, con precipitaciones muy débiles y más generalizadas por la mañana. Los valores de los termómetros se recuperarán tras el descenso de días pasados.
Un nuevo frente frío llegará el sábado, reforzando el tiempo inestable, con vientos del noroeste. Predominarán los cielos nublados con chubascos más frecuentes en la mitad norte y más generalizados por la tarde. Las temperaturas volverán a descender una jornada más.
De este modo, para el fin de semana, Galicia continuará dominada por las bajas presiones y los vientos de componente norte. Esto hará que las probabilidades de lluvia continúen siendo altas y las temperaturas bajas en general.
A partir del lunes, la situación podría empezar a mejorar levemente, puesto que las probabilidades de que las altas presiones penetren ligeramente en Galicia son bastante altas. Esto hará que las temperaturas puedan subir y las probabilidades de lluvia bajen.