Un portavoz del grupo ECO de la Guardia Civil, unidad que lucha contra el crimen organizado, destacó que los integrantes de la red de blanqueo de capitales desarticulada la semana pasada en la comarca pontevedresa de O Salnés "eran bastante violentos", como demuestran la gran cantidad de armas incautadas por los agentes en la residencia particular del presunto cabecilla de la trama, el empresario José Lafuente Martínez.
Según explicó este portavoz, en el registro realizado en la vivienda del empresario, situada en Sisán (Ribadumia), la Guardia Civil encontró "armas de todo tipo, blancas, cortas, largas, varias escopetas de caza y hasta una escopeta de cañón recortado", que serán enviadas al laboratorio criminalístico para comprobar su posible utilización en algún crimen, "ya que Lafuente Martínez ya tenía antecedentes por secuestro y otros actos violentos", señaló.
Además, en dicho registro, los agentes se incautaron de grandes cantidades de joyas, en especial engarzadas en diamantes y oro, grandes cantidades de dinero en moneda de curso legal en varios países europeos y americanos, cinco coches de gama alta, quads o una moto, así como abundante documentación que aún está siendo analizada y que permitió, entre otras cosas, el bloqueo de varias cuentas bancarias en el extranjero, en las que la red depositaba presuntamente el dinero que blanqueaban del narcotráfico.
En total, a falta de las peritaciones oficiales, el material incautado supera los dos millones de euros de valor, lo que vendría a sumarse a los más de 10 millones de euros que esta red habría blanqueado a lo largo de los últimos años.
Aunque en la última semana fueron diez los detenidos, de los que cuatro ingresaron en prisión, entre ellos José Lafuente Martínez y su esposa, María Dolores Torres Casal, el portavoz de la Guardia Civil destacó que en total hay 14 detenidos, ya que los primeros se produjeron en los inicios de la investigación de esta operación "Sisana", hace ya tres años, "e incluso alguno de ellos ya está fallecido", indicó.