El consulado de España en Senegal ha confirmado que tres de los nueve tripulantes del arrastrero Challenger -hundido el pasado domingo a 30 millas de la costa de Dakar- son de Galicia, y recalcó que todos ellos "están bien". En declaraciones a AGN, fuentes diplomáticas ratificaron la versión dada por Salvamento Marítimo respecto al naufragio del buque, propiedad de una armadora de Ribeira (A Coruña). El Challenger, que navegaba con bandera de Panamá, se fue a pique sobre las nueve de la mañana del domingo por una vía de agua en la sala de máquinas.
Sin embargo, los nueve tripulantes -tres gallegos y seis extranjeros- fueron rescatados por un mercante que pasaba por la zona, una vez que Salvamento Marítimo recibió la alerta de la radiobaliza y puso en marcha el dispositivo de búsqueda.
Los tripulantes fueron trasladados al puerto de Dakar, donde permanecen "en perfecto estado de salud". Allí también acudió uno de los dos hermanos socios de la armadora propietaria del barco. El consulado general facilitará el regreso de los tripulantes a España, aunque todavía desconoce si cuentan o no con la documentación necesaria para salir de Senegal. "Es probable que la perdiesen al hundirse el buque", explicaron.
Por su parte, el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (Marm) confirmó también que los tripulantes salieron ilesos del naufragio, pero explicaron que las autoridades españolas carecen de más datos porque el buque navegaba bajo pabellón panameño. "No tenemos seguimiento del barco", señalaron fuentes del departamento que dirige Elena Espinosa. "El buque no llevaba la 'caja azul', en todo caso llevaría lo que le exige el Estado panameño", añadieron.