El jefe del Área de Trabajo de la Subdelegación del Gobierno de Lugo, Alberto Linares Ferrer, cuyo despacho fue registrado el pasado domingo por orden de la titular del Juzgado de Instrucción Número 1 de la capital lucense, que coordina la investigación de la llamada operación ‘Carioca’, defendió la “honestidad de la inmensa mayoría” de los funcionarios que trabajan en esta provincia, porque opina que la “frivolidad” de determinados “comentarios” en los medios de comunicación está extendiendo “una nube de sospecha sobre los servidores públicos”.
En declaraciones a la Cadena COPE, recogidas por AGN, el propio Linares Ferrer confirmó que la instructora del caso, acompañada por agentes de policía, registró su despacho el pasado domingo y se llevó “determinados expedientes de la oficina de extranjeros”. Sin embargo, lamentó que dicha intervención y los posteriores comentarios en determinados medios de comunicación puedan provocar “juicios de valor muy desajustados de la realidad”.
“Me duele la frivolidad con la que se tratan demasiadas cuestiones”, dijo Linares Ferrer, porque “se extiende una nube de sospecha sobre el servidor público” y “la inmensa mayoría de los funcionarios somos gente honesta”. A su juicio, “no podemos caer en la trampa de valorar un estamento o un Cuerpo por las conductas desviadas de alguno de sus miembros, porque eso lleva a una situación de vaciedad social y absoluto descrédito”.
En la misma línea, dejó claro que no ha sido “apartado de ningún cargo”, a pesar de que otra persona se ocupa de la oficina de Extranjería desde el pasado mes de agosto. “Sigo siendo jefe de Inmigración y mi responsabilidad es la política migratoria de esta provincia”, como representante del Ministerio de Trabajo.
“Lo que sucede es que estaba realizando esas funciones porque el puesto de jefe de la oficina de Extranjería no estaba cubierto. Estaba trabajando tarde, noche y fines de semana, y ya no podía más. Se lo hice saber al anterior subdelegado del Gobierno y gracias a Dios ahora se ha cubierto ese puesto, y a mí me ha sido de una gran ayuda”, explicó Linares Ferrer.
En cualquier caso, con respecto a las operaciones que han puesto en marcha los juzgados de instrucción de la provincia de Lugo, Linares Ferrer subrayó que “el poder judicial está cumpliendo con su obligación y lo está haciendo de una forma escrupulosa”.
CAMARERAS Y EMPLEADAS DEL HOGAR
Linares Ferrer reconoció que, “como responsable del Ministerio de Trabajo y de la política migratoria en la provincia”, le ha “dolido muchísimo” que se haya insinuado que los contratos laborales firmados por mujeres extranjeras en los últimos años, la mayoría para trabajar como camareras o empleadas del hogar, han sido “utilizados para obtener los pertinentes permisos de residencia”, pero en realidad “encubrían prostitución”.
“No se pueden asociar esos trabajos con la prostitución y si tengo que salir a defender la honorabilidad de las mujeres extranjeras que trabajan como empleadas del hogar, lo hago ahora mismo y con gusto”, dijo Linares Ferrer, porque están ejerciendo su labor con “abnegación”, ocupándose “de las personas mayores, de nuestros padres y abuelos, en muchos casos dependientes, y en unas circunstancias que no aceptaría ninguna española”.
Según su criterio, “son trabajos muy callados, muy opacos, porque nadie se entera de nada, pero las condiciones son muy duras, y lo mismo sucede con las camareras”, que sufren las particularidades de un sector como el de la hostelería, “con picos estacionales” que ponen en tela de juicio la estabilidad de los propios empleos.
“SITIOS ASQUEROSOS”
El responsable del Área de Trabajo de la Subdelegación del Gobierno también dijo que “muchas prostitutas de nuestra provincia están trabajando en sitios asquerosos, que claman a la conciencia humana, porque eso no es digno”.
“Me atrevo a decir que el trabajo de la prostitución es legal, aunque después podemos entrar en dilemas morales. Yo desearía que se regulase, porque las condiciones en las que trabajan son realmente lamentables”, concluyó.