Antonio P.A., el joven de Vilanova de Arousa (Pontevedra) que está acusado de ser el autor de la puñalada que acabó con la vida, en septiembre de 2007, de Antonio P. se declaró autor de la puñalada que en septiembre de 2007 mató a otro chico de 18 años, Cristian Willisch Diz, vecino de A Illa de Arousa, tras una discusión que ambos mantuvieron en una bocatería, reconoció ser el autor de los hechos, pero alegó que estaba "borracho y aterrorizado".
Durante la vista oral con jurado popular que comenzó esta mañana en la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, el acusado insistió en su declaración que su intención no era matarle, sino repeler la agresión de que estaba siendo objeto por parte de la víctima y de sus amigos, llegando a afirmar que "entre la borrachera y que me acababan de patear la cabeza, ya puede imaginarse como estaba".
Ambos jóvenes formaban parte de dos grupos que ya habían tenido problemas entre ellos esa misma noche en una discoteca de A Illa de Arousa, antes de encontrarse en el bar Troula de Vilanova de Arousa, en cuyas puertas se produjo la muerte de Cristian Willisch, "una noche de copas que acabó con una extralimitación, producto de la sociedad", según destacó el fiscal jefe, Juan Carlos Aladro.
Tras la agresión, Antonio P.A. abandonó el lugar a toda velocidad en coche junto con dos amigos, Abraham R.A. y Roberto M.M., que están acusados por la Fiscalía de encubrir el homicidio, aunque sin embargo, la acusación particular no los acusa al entender que no tienen responsabilidad penal alguna en lo sucedido.
Por su parte, al autor de la puñalada, Antonio P., el fiscal pide una pena de quince años de prisión por un delito de homicidio, y a que indemnice a los padres de la víctima con 50.000, una condena que la acusación particular eleva a 24 años de prisión, ya que incluyen un supuesto delito de amenaza.
DEFENSA PIDE REBAJA
Mientras, el abogado defensor dijo que entiende que el joven "no debe ser condenado a más de cinco años de prisión", ya que explicó que la pandilla al que pertenecía la víctima "era más numeroso y buscó intencionadamente el enfrentamiento", y especialmente porque pidió que se tenga en cuenta el atenuante de que Antonio P. se encontraba bajo los efectos del alcohol.
Además, apuntó que colaboró con la Justicia ya que, aunque inicialmente escapó, al día siguiente se entregó voluntariamente y confesó los hechos, llegando a afirmar que "hay que agradecerle que saliera huyendo ante el miedo a que el otro grupo tomara represalias, porque en caso contrario el desenlace final podía haber sido más grave".
TENSION EN LA AUDIENCIA
Durante toda la mañana, un fuerte dispositivo policial se desplegó en la sede de la Audiencia Provincial, ya que se temía que se reprodujesen los incidentes que tuvieron lugar el día de la detención y puesta a disposición judicial de los detenidos, y aunque los ánimos estaban más calmados, los familiares y amigos de la víctima recibieron a los acusados con gritos de "asesinos" y llegaron a aporrear el furgón policial que los trasladó hasta los juzgados.