La conselleira de Sanidade, Pilar Farjas, defendió el recurso a la financiación privada para construir el nuevo hospital de Pontevedra y aseguró que los plazos de ejecución de esta infraestructura será inferiores a los previstos para la ampliación del ya existente hospital de Montecelo, fijado en 66 meses (cinco años y medio).
"Non imos renunciar a fórmulas de financiamento utilizadas e contrastadas noutros países e outras comunidades para construir infraestruturas sanitarias", proclamó, aludiendo a ejemplos como los de Cataluña, Baleares o el nuevo hospital de Oviedo (Asturias). En respuesta a una interpelación del PSdeG, Farjas indicó que la nueva fórmula permite reducir plazos frente a la "tradicional", de la que señaló que "dilata oito, nove ou dez anos a construción dun hospital".
La titular de Sanidade afirmó que "apelar ao diñeiro particular para financiar un hospital non significa privatizar", ya que pedir una hipoteca no significa que "o banco xestione a túa casa", equiparó. Confirmó, tal como había avanzado el presidente de la Xunta a primera hora de la mañana, que el Consello de Xunta dará mañana el visto bueno al plan funcional. El plan sectorial de incidencia supramunicipal será aprobado con posterioridad.
El autor de la interpelación, Modesto Pose (PSdeG), acusó a la Xunta de haber optado por la "decisión máis esperpéntica" en este asunto y calificó de "pifia" el modelo de financiación elegido por el Gobierno gallego. Además, apuntó que la Xunta va a hacer el nuevo hospital "onde di Telmo Martín", portavoz del PPdeG en el Concello de Pontevedra y constructor.
Desde el BNG, la diputada Ana Luisa Bouza alertó del "entramado de casualidades" que se aprecian en relación a este proyecto. Según expuso, la empresa encargada de realizar el estudio que mañana va al Consello de la Xunta es Gestmédica, que "casualmente" está ubicada en el mismo edificio compostelano en los que se encuentran las sedes de la Fegas y el PPdeG, objeto de debate ayer.
A mayores, Bouza aseguró que existen vinculaciones entre Gestmédica y la empresa 'A-3 Recoletas', afectada por la polémica del Hospital del Centro Gallego de Buenos Aires (Argentina). "Xa sería hipercasualidade que o grupo Recoletas fose o que acabase construindo o novo hospital de Pontevedra", ironizó la diputada nacionalista.
Además, mostró el "profundo desacordo" de su grupo con el sistema de financiación elegido, y alertó de que la decisión de la Xunta de hacer un nuevo hospital duplicará costes. También puso en duda la ubicación elegida para el hospital --que Farjas ve "idónea"--, por la falta de accesos y su situación en una marcada pendiente, indicó.
Bouza y Farjas discreparon en torno a la postura --en contra o a favor-- del alcalde de Pontevedra --el nacionalista Miguel Anxo Fernández Lores-- sobre el proyecto, y la conselleira de Sanidade aprovechó para avanzar la próxima convocatoria de un encuentro con el presidente de la Diputación pontevedresa y del regidor para informar del proyecto. El plan sectorial será expuesto a información pública para que "todos os pontevedreses poidan aportar melloras", añadió Farjas.
La conselleira de Sanidade argumentó que Pontevedra "non precisa unha reampliación dunha ampliación" sino un hospital de agudos de nueva construcción como el previsto, con 700 camas. La ampliación prevista por el bipartito, añadió, era "un proxecto caro para un hospital que nacía vello".
Desde el PPdeG, el diputado Miguel Santalices destinó su intervención a criticar la gestión del bipartito, de la que señaló que estuvo llena de "chanchullos". Mientras el diputado socialista Modesto Pose aprovechó estas críticas para apodarle 'Doutor Chanchullices', Santalices auguró a los grupos de la oposición que "aínda lles queda moito por purgar".
ACUERDOS RETRIBUTIVOS DEL SERGAS
Por otro lado, no prosperó una proposición no de ley del BNG -apoyada por el PSOE- para incluir en los presupuestos de la Xunta para 2010 las partidas necesarias para cumplir con los acuerdos retributivos pactados entre Administración y sindicatos. Los votos en contra de la mayoría del PPdeG impidieron que saliese adelante, tras argumentar Rosendo Luis Fernández que "os acordos firmáronse no 2008 a pesar de que xa había indicios do contexto económico de crise".
"Continuaremos co diálogo social e o noso compromiso é continuar cos acordos retributivos cando haxa unha recuperación económica", aseguró el diputado del PPdeG, que lamentó la "falta de responsabilidade" del bipartito. "Non somos alleos ao contexto económico", sentenció.
Ana Luisa Bouza (BNG) ironizó con que "cando queren atopar cartos, ben que os atopan", en referencia a los cambios de las galescolas a 'galiñas azuis' y alertó del "desmantelamento sectario" que está aplicando la Xunta respecto a acuerdos del Gobierno anterior. Desde el PSdeG, Carme Acuña indicó que "os acordos son para cumplilos" e instó a la Xunta a que, en todo caso, renegocien. "Detrás da excusa de crise e austeridade, está a súa maneira de xestionar", recriminó al PP.