Un pontevedrés de 43 años, Francisco P.V., aceptó una pena de dos
años y medio de prisión tras reconocer que intentó prenderle fuego al bar de
copas regentado por su cuñado, después de rociarlo con gasolina cuando todavía
había clientes en su interior, aunque se justificó asegurando que había
consumido grandes cantidades de alcohol.
Durante la breve vista oral celebrada hoy en la Sección Segunda de la
Audiencia Provincial de Pontevedra, el hombre, que se mostró muy arrepentido de
los hechos, logró que mediante este reconocimiento de culpabilidad, la Fiscalía
redujese la petición de condena de cinco a dos años y medio.
El suceso por el que Francisco P.V. ha sido condenado tuvo lugar el 5 de
septiembre de 2008, cuando sobre las 00.00 horas salió del interior del Bar
Shogun, al que había acudido para increpar e insultar a su cuñado, dueño del
local, tras lo cual se dirigió a una gasolinera cercana, en donde adquirió dos
litros de gasolina que posteriormente derramó por el suelo del bar, salpicando a
varios clientes.
A continuación, Francisco P.V. quiso encender un mechero con la intención de
prender la gasolina, momento en el que su cuñado, ayudado por otros dos
clientes, se abalanzó contra él impidiéndole que incendiara el local, y
reteniéndole hasta que llegaron los agentes de la Policía Local, que habían sido
alertados de las intenciones del individuo por su propia esposa.