CIG Saúde asegura mediante un comunicado que el examen de la oposición para el Sergas, en la categoría de celadores, incumplió algunas cuestiones como la de garantizar la confidencialidad de los exámenes. En este sentido, aseguran que los exámenes eran "abertos e co nome de cada persoa, dando pé a malas interpretacións debido á falta de confidencialidade", que exige la normativa.
Asimismo, este sindicato apunta a que no se cumplían las normas mínimas de habitabilidad porque entre un opositor y otro "non había una separación axeitada" y critican que en uno de los dos exámanes (hay uno específico y otro común, con su temario propio cada uno de ellos), el específico, había unas seis preguntas que "non debían figurar" en esta prueba en concreto, "pois pertencían ao temario da parte común".
CIG Saúde considera además que el nivel de un gran número de preguntas no se corresponde con la titulación exigida para la categoría