Hoy concluye el plazo que el juez de Ourense concedió la pasada semana a los
padres del niño con obesidad mórbida para que digan dónde se encuentra escondido
o bien acrediten que no son responsables de ello. El niño, que cumplió el
pasado miércoles 10 años, permanece en paradero desconocido desde hace varios
días sin que sus padres digan en dónde se encuentra.
El plazo concedido por
el Juzgado no es para que los padres entreguen al hijo, sino para que presenten
documentación que acredite que no son responsables de un delito de ocultación y
de desobediencia administrativa.
La Fiscalía de Ourense interpuso la semana
pasada una querella criminal contra los padres del niño, después de que la Xunta
dictase una resolución para reclamar la custodia.
Los padres reiteraron su
rechazo a la posibilidad de entregar al niño, pese al requerimiento de la Xunta,
que pretende internarlo en un centro de menores, ya que "entienden que se le
puede causar daño -al menor- con el ingreso en un centro, abandonando su entorno
familiar y comunitario", según dijo el abogado de la familia.
La Xunta
interpuso una petición de custodia del menor después de que un informe médico en
agosto pasado -cuando fue atendido en un centro médico- alertara de
insuficiencia respiratoria grave como consecuencia de su estado, ya que llegó a
alcanzar un peso de 81,5 kilogramos, aunque según los familiares pesa ahora 70
kilogramos.
En caso de no facilitar detalles sobre el paradero del niño, los
padres podrían ser condenados hasta dos años de prisión por un delito de
sustracción de menores y desobediencia administrativa.