Santiago se convierte en la sede del encuentro de los cinéfilos durante el mes
de octubre, a través del programa Cineuropa, que celebra "un dos seus
acontecementos máis importantes",la entrega de sus premios, aseguró la concejala
de Cultura, Socorro García Conde.
Durante la gala que tendrá lugar a las nueve
de la noche en el Teatro Principal de Compostela, Fernando Trueba recogerá con
"agradecimiento y humildad", dijo, un galardón por su trayectoria profesional de
la mano del regidor local, Xosé Sánchez Bugallo.
El director madrileño reconoció, en rueda de prensa, sentir una actitud
"ambigua" ante los homenajes . Así, el oscarizado cineasta, señaló que los
galardones deben ser acogidos con "alegría, ya que son el reconocimiento de una
comunidad hacía un artista", pero a la vez, se debe evitar "el incremento
microscópico de la vanidad", de lo contrario, las condecoraciones se
convertirían en "negativas", declaró.
El último trabajo de Trueba, El Baile de la Victoria, se presentará en
primicia durante la celebración de la gala de esta noche, que será conducida por
la actriz María Bouzas. La película, adaptada de la novela homónima de Antonio
Skármeta, ganadora del Premio Planeta, fue seleccionada para representar a
España en los premios Oscar y Ariel.
Trueba, ante la propuesta de su último trabajo a los Oscar, reconoció no
sentir "impresión alguna", sólo una "alegría doble" por el agrado que el filme
levantó entre los profesionales del sector, tras su presentación en la Academia
del Cine.
Al director madrileño, premiado con 30 Goyas, le une una "intermitente pero
bonita relación con Galicia", ya que su primera experiencia en el cine fue a
través del director Enrique Baixeiras, durante el rodaje de un obra basada en el
cuento O Cadaleito, de Ánxel Fole. Además, A Contratiempo, obra producida por
Trueba en el 1981, se rodó íntegramente en suelo autonómico, y en el año 2000,
su película Calle 54, se estrenó en la Praza do Obradoiro.
Trueba se negó a hablar de una industria del cine, ya que define al séptimo
arte como "artesanía". "Todas las películas son distintas y los artesanos cuando
hacen un producto bueno se convierten en artistas", explicó Trueba. "A mi, el
dinero no me importa, yo hablo de películas", aseguró, al tiempo que rehuyó de
la identificación de un cine nacional, ya que para él, el arte es
"transnacional".
Fernando Trueba comparte el Premio Cineuropa 2009, entregado por la
organización del evento, con la actriz gallega Mabel Ribera.