El embajador español ante la Santa Sede,el ex alcalde de A Coruña Francisco Vázquez, fue galardonado con
el LI Premio Fernández Latorre en una ceremonia en la que abogó por
recuperar lo que calificó de "nobleza de la política".
Vázquez dijo que compartía el galardón con toda la generación de
políticos protagonistas de la democracia, una etapa en la que dijo
que la principal virtud de sus esfuerzos "no fue otra que la de la
generosidad".
El ex regidor coruñés afirmó que a la sociedad "se la sirve desde
las ideologías y también desde el conocimiento de la historia", dos
conceptos que, según él, deben ser los fundamentos en la acción
política "en cualquier tiempo y cualquier circunstancia".
Por ello, abogó por conservar un espíritu de convivencia, de
tolerancia y de diálogo, y por no aceptar las imposiciones que
"reproducen los mismos excesos que denuncian, simplemente
cambiándolos en provecho propio".
Así, Vázquez dijo que "libertad se escribe con L", apuntó, y
añadió: "No existe la menor contradicción entre nuestra condición de
gallegos y españoles; reflejamos la realidad de una historia
compartida de muchos siglos, una doble naturaleza que nos ha
permitido tener dos lenguas propias, simultanear mutuas influencias
culturales y sociales, y lo más importante, ser y sentirnos
españoles desde nuestra condición de gallegos".
El presidente del grupo de comunicación Corporación Voz, Santiago
Rey Fernández-Latorre, entregó el premio a Vázquez, del que destacó
que "sabe transitar de lo particular a lo universal" como lo prueban
los pasos "ejemplares" que ha dado su ciudad, por Galicia y por
España, dijo.
Asimismo, recordó que fue uno de los artífices de que Galicia
consiguiese tener un autogobierno "de primer nivel".
Rey lamentó durante su intervención que los gobernantes de la
Xunta no acaben de dar a la ciudad "medios y pista libre" para que A
Coruña y su área metropolitana corra "aún más y mejor".
Además, calificó el localismo como una "rémora preocupante" que,
en casos como el del futuro de las cajas de ahorro, provocan que
"por resabios localistas, personalismos y por un centralismo de
nuevo cuño" no se piense en el interés común de Galicia.
Por su parte, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo,
pidió a Vázquez ayuda para que el Xacobeo 2010 "tenga el hueco que
se merece en la Santa Sede" y sirva a Galicia para seguir abriendo
puertas con el mundo.
Feijóo destacó también la autonomía que hizo de Galicia "un país
mayor de edad", lo que conlleva responsabilidades, obligaciones y
decisiones colectivas.
Entre esas decisiones está la que motivará la reordenación del
sistema financiero español, que sitúa a la sociedad gallega ante "un
reto y una oportunidad" en la que, aseguró, tener un papel de
espectador "sería más que un error".
Por ello, anunció que esta mañana convocó a cajas de ahorro,
institutos, agentes sociales y fuerzas políticas para poner en común
y compartir los análisis existentes sobre el futuro de las entidades
financieras en Galicia y advirtió de que lo que finalmente se
acuerde "nos va a afectar a todos".
En este sentido, indicó que todos deberán pronunciarse, con
independencia de las facultades que la Xunta o los órganos rectores
de las cajas tengan en la materia, para así poder presentar una
decisión "inteligente, independiente y solvente" al Banco de
España.