La tripulación del Atlantis y de la Estación Espacial Internacional se llevaron
un buen susto la pasada noche cuando saltó sin motivo la alarma de
despresurización, según informó hoy la NASA, que confirmó que los astronautas no
corrieron ningún peligro.
Los astronautas se despertaron sobresaltados con el
sonido que alerta de un posible fallo en el sistema de despresurización, pero el
centro de control de Houston pudo confirmar inmediatamente que se trataba de una
falsa alarma. "La tripulación no estuvo en peligro en ningún momento y se
cerraron los ventiladores como medida de precaución", indicó el control de la
NASA.
El cierre de los ventiladores levantó polvo que hizo saltar al mismo
tiempo la alarma de incendios en el laboratorio europeo Columbus. Según
explicó la NASA, el sistema fue reiniciado y después de que el Control
comprobara que era una falsa alarma los astronautas se fueron a dormir. No
obstante los equipos de control están investigando qué pudo provocar la
alerta.
Este incidente no afectará a las actividades que los astronautas
tenían previstas para esta jornada en la que comenzarán los preparativos para la
segunda caminata espacial que realizarán los especialistas Mike Foreman y Randy
Bresnik.
A Bresnik le espera otro gran acontecimiento hoy, puesto que el
astronauta espera poder escuchar por primera vez el llanto de su hija que nació
el pasado lunes cuando el Atlantis dejaba la Tierra.
Bresnik, teniente
coronel de Infantería de Marina, y su esposa Rebecca, tienen otro hijo de tres
años y medio y está "entusiasmado" con la noticia, dijo el piloto del
transbordador, Barry Wilmore.
Wilmore ha asegurado que Bresnik está centrado
en la misión y lo está llevando "bastante bien". "Le hubiera gustado estar allí
para el nacimiento de su hija... pero el calendario es el calendario",
agregó.
Las actividades de la jornada incluyen la recarga de las baterías del
traje espacial que utilizó el especialista Robert Satcher en la primera caminata
espacial y la revisión de los procedimientos antes de que Bresnik y Foreman se
trasladen a la esclusa de aire en la que pasarán la noche antes de salir al
exterior.
Además, la tripulación trabajará con el brazo robótico de la nave
espacial que será utilizado para agarrar el segundo palé de material de
repuestos que ha llevado el Atlantis y que será transferido a la estación
espacial el sábado.
El Atlantis ha transportado 12.371 kilos de suministros,
entre los que hay dos giroscopios, dos infladores, dos tanques de nitrógeno y de
amoníaco, así como una pieza para el brazo robótico del orbitador, así como
varios experimentos.
El transbordador partió el pasado lunes del Centro
espacial Kennedy en Miami, adonde se espera que regrese el viernes 27 de
noviembre.