Santiago R.P, el joven de 20 años que está imputado como el presunto autor del intento de asesinato que sufrió en agosto de 2008 el propietario de un taller mecánico situado en la localidad pontevedresa de Poio, negó esta mañana haber participado en los hechos o tener alguna relación con el suceso.
Durante el juicio celebrado esta mañana en la Sección Segunda de Audiencia de Pontevedra, tanto el acusado como un amigo, Moisés S.M., de 29 años, al que el ministerio público considera su cómplice, negaron rotundamente haber estado siquiera en el taller el día en el que sucedió la agresión.
Sin embargo, la víctima, Mariano Laredo Martínez, de 62 años de edad, aunque inicialmente no pudo dar datos para la identificación de la persona que le había agredido, aseguró que cuando el agresor abandonaba el taller creyó reconocerlo y hoy en el juicio dijo que "con perfecta seguridad", su agresor fue Santiago R.P.
Según el empresario, el acusado ya había estado en el taller la semana anterior a la agresión, para reclamarle la devolución de un pago adelantado de 600 euros que había hecho para la reparación de un coche, aunque a diferencia de lo expuesto por la Fiscalía, indicó que no vio a ninguna otra persona en el momento de su agresión.
Laredo Martínez confirmó que mientras estaba reparando un coche, “con la cabeza dentro del capó del vehículo”, Santiago R.P. le asestó con un cuchillo hasta tres puñaladas por la espalda mientras le insultaba y le amenazaba de muerte, y a continuación le pegó una patada en la cara, le golpeó con un martillo en la cabeza y le clavó un destornillador en una oreja, una agresión que el Fiscal Jefe de la Audiencia pontevedresa, Juan Carlos Aladro, calificó de “ataque súbito y traidor”.
Por todo ello, la Fiscalía mantuvo la petición de diez años de cárcel para Santiago R.P. por un presunto delito de intento de asesinato con el agravante de alevosía, ya que según Aladro “no existe nada que haga presagiar a la víctima que va a ser agredido” y que la agresión fue “premeditada”, aunque no se consumó “gracias a su buena suerte y a la torpeza del agresor”, y también mantuvo la petición de cinco años de prisión para su supuesto cómplice, Moisés S.M.