Desde que el pasado miércoles la Consellería de Sanidade alertó de la escasez de sangre en los hospitales públicos, la respuesta de los gallegos no se ha hecho esperar. Así lo demuestra el hecho de que entre el jueves y el sábado se duplicó el volumen de donaciones habitual, lo que permitió estabilizar las reservas de sangre, según confirmó este lunes en Santiago la titular del departamento sanitario, María José Rubio. En declaraciones a los medios antes de visitar una unidad móvil del Centro de Transfusión de Galicia (CTG), Rubio agradeció la solidaridad y respuesta "tan inmediata" de la ciudadanía ante la situación de alerta vivida en los hospitales, aunque instó a los donantes a "non baixar a garda" durante las vacaciones. Por su parte, el director del CTG, Julio Cabrera, explicó que tras el llamamiento del miércoles "doblouse a doazón". Así, el jueves acudieron a donar un total de 503 personas, mientras que el viernes lo hicieron 751 y en la mañana del sábado, jornada en la que no funcionan tres puntos fijos ni cinco unidades móviles, se registraron 252 donaciones, cuando el volumen normal de extracciones es "dunhas 400 diarias". Este esfuerzo permitió normalizar una situación que provocó la suspensión de seis intervenciones quirúrgicas entre el jueves y el viernes, así como la reprogramación de otras operaciones de carácter no urgente, según confirmó la conselleira. No obstante, el responsable del Centro de Transfusión recordó que es necesario obtener diariamente entre 400 y 500 donaciones, a fin de que los stocks de plasma sanguíneo "non mermen". En este punto, Cabrera subrayó que precisamente estos días hubo accidentes de tráfico y trasplantes "que aumentaron moito o consumo".