El delegado territorial de la Xunta en Ourense, Rogelio Martínez, ha asegurado, en relación al proceso judicial abierto a los padres del menor con obesidad mórbida, que es imprescindible "llevar al niño a un centro una temporada para sanarlo". "Hay que cuidarlo y sanarlo, porque está enfermo", indicó Martínez, tras aclarar que lo único que desea la Xunta es el bien del menor y reiterar que "no queremos sacarle el niño a nadie, sino curarlo".
En declaraciones ofrecidas a los medios de comunicación, Martínez afirmó que el caso está "encauzado" y que "lo único" que se busca desde la Consellería de Bienestar es curar al menor, "y el niño se cura si se lleva para un centro durante una temporada y se le ayuda a él y a su familia para que no tenga problemas".
Según el delegado territorial de la Xunta si se ha llegado a este punto, no es por la falta de colaboración del Gobierno gallego, e insistió en que "el fin último siempre fue curar al niño". Martínez reconoció ciertas dificultades en la negociación, al asegurar que se trata de un asunto "complejo" porque "es un colectivo complejo y complicado", en referencia a que la familia es de etnia gitana.
En palabras del titular territorial, si este caso se diese en "otro tipo de familia" el niño "no estaría desaparecido" sino "en una casa, localizado". Martínez reconoció negociaciones entre la familia y la Xunta de Galicia sobre el centro donde el pequeño tendría que ingresar para ser tratado, si bien, alegó que "desde la otra parte no se quiere llegar a un acuerdo".
"Lo que no va a estar la Xunta es en contra de las directrices de la propia Justicia, porque esto cada vez tiene menos marcha atrás", concluyó.