La Audiencia Provincial de Pontevedra condenó a seis años de prisión a Irina I.D., una mujer de origen lituano, propietaria del club de alterne Parquesol, situado en la parroquia de San Xurxo de Sacos (Cotobade), por ser la principal responsable de una red que se encargaba de introducir en España inmigrantes ilegales, principalmente mujeres paraguayas, a las que posteriormente obligaba a prostituirse en su local.
Según la sentencia, se considera probado que la acusada pagaba el billete de avión a España de estas mujeres, que nada más llegar al país, eran llevadas al club, en donde se les informaba de las condiciones económicas de su trabajo, siendo la primera ellas la obligación de devolver los 3.000 euros del coste del viaje, pagando 50 euros al día por una habitación, con un horario de trabajo de 19.00 a 03.00 horas, y quedándose con parte del pago de los clientes.
El magistrado se basa en la declaración de una testigo, una de estas mujeres que en juicio relató cómo antes de pisar territorio español realizó todo un periplo diseñado por sus presuntos captores para burlar los controles de extranjería, y de esa forma de Paraguay voló a Brasil, pasando por Londres, Grecia, o Italia, y una vez en España la trasladaron a su ficticio puesto de trabajo, que ella pensaba que era de limpiadora.
Sin embargo, la Audiencia pontevedresa absuelve al segundo de los imputados, el compañero sentimental de la acusada, R.S.C., del delito de inmigración ilegal, ya que argumenta que no se puede demostrar su relación con las mujeres, “salvo que trasladó a una de ellas hasta el club”, aunque sí le condena a dos años de prisión por el delito de prostitución, “ya que era plenamente consciente de la actividad que se realizaba en el club”.