La Toja y sus alrdedores se han convertido estos días en punto de encuentro de la jet set gallega. Empresarios, políticos y algún periodista de postín, lucen su palmito en buena compañía. Anacleto, que se apunta al cachondeo el primero, decidió el pasado fin de semana hacer puente y ayer lunes se fue a cenar al restaurante Hornos en O Grove. Y cual no sería su sopresa cuando se da casi de bruces con dos de los protagonistas de la escena política gallega que más interés informativo generan. Cacharro y Núñez Feijoo cenaban mano a mano, mirándose a los ojos, acaso escudriñando que había detrás de cada palabra. Anacleto, visto lo visto, está convencido de que de esa cena salió el acuerdo para nombrar candidato a la Diputación de Lugo y el compromiso de mantener la unidad del PP en la provincia. Al tiempo.