El Consejo de Seguridad de la ONU dio a Irán plazo hasta el 31 de agosto para que suspenda las actividades de enriquecimiento de uranio y de procesamiento de plutonio, y le advirtió del riesgo de sanciones si no cumple. La resolución fue adoptada por mayoría, con el voto afirmativo de catorce de los quince miembros del Consejo. Qatar, el único país árabe entre los actuales miembros del Consejo, votó en contra. El embajador iraní, Javd Zarif, consideró "ilegal" la petición de suspensión de su programa nuclear y anunció que su país seguirá sus actividades de enriquecimiento de uranio. En la resolución, se exige a Irán cumplir con todas las demandas y resoluciones del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) y se le concede tiempo hasta el 31 de agosto para que suspenda "todas sus actividades de enriquecimiento de uranio y de reprocesamiento". Además, invoca el artículo 40 del Capítulo VII de la ONU, que prevé "medidas provisionales" para el caso de que un país incumpla una resolución y es el paso previo a las sanciones, que están establecidas en el artículo 41 y para cuya adopción se requiere una nueva resolución. El Consejo de Seguridad manifestó en la resolución adoptada su convicción de que la suspensión de los programas de enriquecimiento de uranio y procesamiento de plutonio contribuirá a "la búsqueda de una solución diplomática y negociada". De este modo, se apoya el trabajo realizado por los seis países que negocian con Irán y por el alto representante en política exterior de la Unión Europea (UE), Javier Solana, quien presentó el pasado 6 de junio una serie de incentivos a Irán para que desista de sus planes nucleares. Tras la votación, el embajador de Qatar, Nassir Abdulaziz Al-Nasser, subrayó que Irán debe cumplir con sus obligaciones con la OIEA, pero consideró que la medida de presión adoptada no es la adecuada en "un momento tan convulsionado" en Oriente Medio. Recordó que el Gobierno iraní todavía no ha rechazado el paquete de incentivos de la comunidad internacional y opinó que hubiera sido mejor darle tiempo a que dé una respuesta. "No queremos ver cómo otro volcán hace erupción en la región", destacó. El embajador de EEUU, John Bolton, manifestó que "Irán debería seguir los pasos adoptados por el Consejo y suspender la construcción del reactor nuclear". Asimismo, afirmó que "la mejor forma para Irán de salir del aislamiento internacional es aceptar la resolución", ya que en su opinión "las armas de destrucción masiva no dan más seguridad, sino todo lo contrario". El embajador de Reino Unido, Emyr Jones Parry, dijo que el largo historial de actividad nuclear de Irán plantea dudas acerca de si es solo para fines civiles. El embajador de Rusia, Vitaly Churkin, se mostró más moderado e indicó que el propósito de la resolución es reforzar el papel que la OIEA debe desempeñar en el contexto de los programas nucleares de Irán e hizo un llamamiento a que acepte el paquete de incentivos. "Esperamos que Irán revise el contenido de esta resolución y tome las medidas necesarias para su cumplimiento", indicó. Hasta el momento, Irán no se ha pronunciado sobre la oferta de incentivos propuesta por la comunidad internacional, y señaló que daría una respuesta el próximo 22 de agosto. Este paquete de incentivos incluye tecnología nuclear de punta para uso civil, un reactor de agua ligera, así como ventajas económicas y garantías de seguridad regional. El embajador iraní, Javad Zarif, indicó que el Consejo de Seguridad adoptó una declaración presidencial y una resolución sin escuchar al gobierno iraní ni siquiera esperar a que dé una respuesta. "(La resolución) es un intento por parte de algunos países del Consejo para impedir que Irán ejerza su derecho inalienable de desarrollar programas nucleares por fines pacíficos", destacó. Tras rechazar el documento, el embajador insistió en que Irán "está determinado a seguir desarrollando sus actividades de enriquecimiento de uranio sólo para fines pacíficos", y dijo que, por motivos históricos y religiosos, "rechazan la fabricación y el uso" de armas de destrucción masiva. "El programa nuclear iraní no supone amenaza alguna para la paz y la seguridad mundial", concluyó el embajador, quien agregó que la única manera de resolver las dudas es a través de la reanudación de negociaciones.