El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, destacó que ha visto en el Líbano "una sociedad y un gobierno unidos" tras el plan del gobierno de Fuad Sinora para salir de la actual crisis. Además, dijo que sus interlocutores libaneses le han pedido que transmita a la vecina Siria -próxima etapa del ministro- "que sea constructiva, y ayude" en estas circunstancias. Moratinos había llegado por la mañana en un avión Hércules con un cargamento de ayuda humanitaria, y se marchó cinco horas después con un grupo de 34 refugiados, casi todos ellos españolas o familiares de españoles, que han sido evacuados por la Embajada española. Mientras que los refugiados continuaban el viaje hacia España, Moratinos hacía a última hora escala en Larnaca para continuar viaje hacia Damasco, donde cenará con su homólogo sirio, Walid al Muallem, y mañana se reunirá con el presidente Bachar al Asad y el vice presidente Faruk al Chara. En su estancia en Líbano, tuvo tiempo de ver al jefe del Parlamento libanés, el chií Nabih Berri, y al primer ministro Fuad Siniora, este último en un almuerzo donde estaban presentes los ministros de Exteriores de Egipto, Ahmed Abul Gheit, y Jordania, Abdelilah al Jatib. Berri, actualmente aliado del movimiento Hizbulá -en guerra con Israel desde hace tres semanas- no se desmarcó del discurso del gobierno y repitió el mensaje de unidad de todos los libaneses tras el llamado "plan Siniora", según dijeron fuentes de la delegación española. Este plan establece la extensión de la autoridad del Estado sobre todo el territorio -y por tanto el fin de la hegemonía y la presencia armada de Hizbulá en el sur-, así como la retirada de las tropas israelíes del sur y de las polémicas Granjas de Cheba. Según Moratinos, el "plan Siniora" es "base esencial" para que el Consejo de Seguridad de la ONU pueda pedir el alto el fuego inmediato. Minimizó el hecho de que el Consejo europeo de ayer no hiciera un llamamiento al "alto el fuego inmediato" al recordar que la UE, "todo lo que puede hacer es pedir un cese de hostilidades, pero el alto el fuego, son las partes, Israel y Hizbulá, las que deben acordarlo". El ministro no quiso responder a la pregunta de si había habido ministros de Hizbulá presentes en la comida con Siniora y qué le habían comunicado. También se refirió a la posibilidad de que España participe con un batallón en la futura fuerza multinacional de interposición en el sur del Líbano, y dijo que esa posibilidad era todavía "muy prematura". "Una resolución del Consejo es condición sine qua non para que España pueda plantearse esa eventual participación en la fuerza internacional. Habrá que plantearse el mandato, el contexto político y militar", recalcó. Además, dejó claro que esa decisión la tomará el gobierno "con el aval del Congreso español". En cuanto a su viaje a Siria, que tiene aún más significado que el del Líbano por haber estado Damasco marginado por la diplomacia internacional, y sobre todo europea, en las últimas semanas, Moratinos dijo que su viaje se hacía "en concertación con la presidencia de la UE y el Alto Representante de política exterior". Moratinos dijo que su mensaje en Damasco sería pedir al régimen sirio "que tenga un papel constructivo en esta crisis que puede afectar a todo Oriente Próximo". Se considera que Siria es uno de los principales aliados del movimiento chií Hizbulá, que es el que libra esta guerra no declarada con Israel, e Israel acusa a Damasco -como a Teherán- de financiar y armar a las milicias chiíes, cosa que Hizbulá niega.