El presidente de EEUU, George W. Bush, exhortó a los cubanos a trabajar por un cambio democrático, en el llamamiento más claro hasta ahora de Washington para un cambio de régimen ante la enfermedad del líder cubano, Fidel Castro. En un comunicado distribuido por la Casa Blanca, Bush afirma que "en estos momentos de incertidumbre en Cuba, una cosa está clara: EEUU está completamente comprometido con el apoyo a las aspiraciones de libertad y democracia del pueblo cubano". "Insto al pueblo cubano a trabajar en favor de un cambio democrático en la isla", declaró el presidente estadounidense, que insistió en el apoyo "completo e incondicional" a esa labor. "Nosotros -afirmó- les apoyaremos en sus esfuerzos para levantar un Gobierno de transición en Cuba comprometido con la democracia y tomaremos nota de aquellos que, dentro del actual régimen cubano, obstruyan su deseo de una Cuba libre". Se trata de la primera declaración personal del presidente desde que el lunes se conociera que Castro había traspasado el poder de manera temporal a su hermano Raúl para convalecer de una operación a la que fue sometido para cortar un sangrado intestinal. Hasta ahora, Bush había dejado las declaraciones sobre Cuba en manos de su portavoz, Tony Snow. La declaración de Bush representa un claro giro en la política de EEUU al hablar directamente de "cambio democrático". Snow se había limitado a indicar que el traspaso de poderes no supondría ningún acercamiento de EEUU hacia Raúl Castro. La enfermedad de Castro ha dado pie a todo tipo de rumores sobre su salud, incluida la posibilidad de que nunca vuelva a tomar las riendas del poder. "En el caso de una transición en el Gobierno cubano, estamos listos para aportar la ayuda humanitaria que se precise para ayudar al pueblo cubano", afirma Bush. El presidente estadounidense recuerda que "desde hace mucho EEUU ha tenido la esperanza de tener a una Cuba libre, independiente y democrática como un vecino y amigo muy cercano". En declaraciones que emitirá CNN, y que ya ha divulgado parcialmente esa cadena de televisión, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, afirmó que en Cuba la transición parece en camino "de una manera u otra" y reiteró que EEUU prestará todo su apoyo al pueblo cubano. "Llegará un momento en el que haya una Cuba libre. Llegará un momento en el que ya no hablaremos del único país en el continente que no tiene un líder electo", afirmó Rice. La política oficial de EEUU hacia Cuba en los últimos 47 años ha estado gobernada por la imposición de un embargo que en 1996 se vio reforzado con la aprobación de la ley Helms-Bruton. En el 2004, Bush ordenó restringir aún más los viajes y el envío de remesas hacia ese país. El mes pasado, la Comisión de Asistencia para una Cuba Libre, un órgano asesor del presidente, presentó un informe en el que recomienda incentivos económicos para apoyar a un gobierno de transición democrática. En este sentido, si Bush ya dejó claro en su comunicado que Washington está dispuesto a aportar toda la asistencia humanitaria que se necesite, el Departamento de Estado reiteró también este extremo en un comunicado emitido de manera paralela. "Estamos dispuestos a ayudar a Cuba en una transición democrática y estamos dispuestos a proporcionar rápidamente ayuda humanitaria sustancial para apoyar una transición verdadera", explica el comunicado del portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack. El texto del Departamento de Estado aporta algunos detalles más a la política esbozada por Bush. Así, deja claro que Washington no está dispuesto a aceptar a Raúl Castro: "la imposición de Raúl Castro niega al pueblo cubano su derecho de elegir libremente a su Gobierno", afirma. También menciona un punto que Bush evita cuidadosamente en su mensaje pero que, a lo largo de esta semana, ha quedado de manifiesto que es una de las grandes preocupaciones del Gobierno estadounidense: la posibilidad de un éxodo masivo de cubanos desde la isla hacia EEUU si cae el actual régimen comunista. "Instamos al pueblo cubano a hacer avanzar esa causa (la democracia) quedándose en Cuba y trabajando en favor de un cambio positivo", señaló McCormack.