El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, interpreta las protestas convocadas para mañana contra el decreto del plurilingüismo en la enseñanza como el resultado de un "xuízo previo" sobre la propuesta del Gobierno gallego. Esto es, que a su entender, habría protestas fuese cual fuese el texto presentado. "Alá a responsabilidade de cada quen", reprochó a los colectivos convocantes, que a sus ojos deciden afrontar la situación actual "facendo protestas", a diferencia de otros que optan por "facer propostas".
En este punto, recriminó que las hubo "incluso antes de presentar as bases" que, según el presidente, serán mejoradas una vez se incorporen las propuesta que se opte por recoger en el texto.
"Estamos en plena fase de consultas", expresó el dirigente autonómico tras la firma de un protocolo con la Comunidad de Castilla y León. Feijóo defiende que la actual Xunta optó por "aperturar a fase de consulta recollendo valoracións e propostas" que tienen como fin y "obriga" elaborar "o mellor texto posible para a educación".
Aunque se transmite ese afán por incorporar propuestas, Feijóo admitió que existen algunas que "non podemos compartir". Incluye, en este grupo, opciones como la "inmersión lingüística", sea esta "en galego ou en castelán", o que "os pais non teñan a posibilidade de ser consultados".
Las propuestas que se salgan de estos dos criterios quizás sean llevadas al texto final para disponer tras este proceso de "un decreto o máis completo posible". Abre la puerta a "compartir un bilingüismo equilibrado al 50 por ciento entre el
castellano y el gallego mientras se introduce el inglés", dijo.
En relación con las movilizaciones convocadas para mañana, el presidente autonómico manifestó su "respecto democrático" a la Constitución española, que "ampara una manifestación ou folga convocada polos nacionalistas en Galicia". Así, expresó su respeto a "calquera manifestación ou folga".
Eso sí, aludió a su obligación de "amparar o dereito de que os nenos e nenas se poidan educar nas dúas linguas oficiais". "Cada un é libre de facer o que considere oportuno, pero a miña obriga é protexer as dúas linguas oficiais", aseveró.