Representantes de la plataforma Queremos Galego entregaron en el Rexistro de la Xunta un total de 4.530 firmas de profesores gallegos "contra a posibilidade de que o Goberno galego expediente ao profesorado por dar as aulas na lingua do país", según afirmó el portavoz del colectivo y presidente de A Mesa pola Normalización Lingüística, Carlos Callón. Con sus firmas, los docentes piden la retirada del llamado decreto del plurilingüismo que ultima la Xunta y se comprometen a continuar impartiendo sus aulas en gallego.
"Galicia pode acabar sendo a única comunidade autónoma na que se poida expedientar ao profesorado por impartir Matemáticas na lingua propia", alertó Callón, quien aseguró que, en caso de abrirse estos expedientes "imos mobilizarnos sen cuartel". "En que parte do programa electoral do PP di que hai materias que non se poderán impartir en galego?", se preguntó, quien animó a la participación en la manifestación en defensa del gallego prevista para el próximo 17 de mayo.
Por su parte, el secretario nacional de CIG-Ensino, Anxo Louzao, recalcó el "compromiso histórico co idioma" de parte de este profesorado, que "xa desafiaron á ditadura franquista" y reclamó al conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, que "rectifique" y retire el proyecto de decreto o que "dimita", para que "se repoña a sensatez".
Louzao explicó que los firmantes de la campaña --iniciada hace aproximadamente un mes y que continuará en marcha-- son "maioritariamente" profesorado que, cuando se aplique el nuevo decreto, se vería obligado a impartir sus aulas en castellano. Asimismo, la mayor parte de las firmas son declaraciones individuales, de docentes "que non están dispostos a acollerse á insubmision do conselleiro", apuntó Louzao recordando que el decreto va en contra tanto del Estatuto de Galicia como de la ley de normalización.
Preguntado por si tenía conocimiento de que inspectores de Educación estuviesen advirtiendo ya de posibles expedientes en caso de no impartir clases en castellano, Louzao aseguró que "por agora non" y añadió que "a consellería sabe de antemán que non vai ser posible expedientar".
En caso de que ocurriese eso, proclamó el responsable sindical, "todo o ensino se vai poñer en pé", ya que sería "inaudito" que se expedientase a un profesor por usar el idioma gallego en un momento "no que Galicia perde galegofalantes a montóns". Al respecto, reiteró que el decreto "nace morto" en lo que se refiere a sus posibilidades de aplicación.