Los trastornos de la conducta alimentaria, especialmente la bulimia y la anorexia, están cada vez más presentes en la sociedad y afectan a chavales más jóvenes, muchos de ellos antes de haber llegado siquiera a la pubertad. Por ello, el Colectivo Galego do Menor celebra hoy en Santiago una jornada destinada a profesionales de los centros de menores, para que sean capaces de tratar correctamente a los jóvenes gallegos que padecen estas patologías.
Y es que en torno a un tercio de los casos de bumilia y anorexia en Galicia acaban siendo crónicos, es decir, no consiguen curarse por completo. Así lo explica la psiquiatra de la Unidade de Desórdenes Alimentarios de Galicia María Tajes, una de las ponentes de este foro, quien subraya que en estos casos "son moi frecuentes as recaídas". De hecho, habitualmente son necesarios, por lo menos, cinco años de seguimiento antes de dar de alta a un paciente con bulimia o anorexia.
Los datos son preocupantes. Entre un dos y un cuatro por ciento de las mujeres de entre 14 y 23 años padecen bulimia o anorexia. Asimismo, un diez por ciento de los casos corresponden ya a hombres. Además, en los últimos años, los casos se han multiplicado por diez. Así, en España, estos transtornos son ya la tercera enfermedad más frecuente entre los adolescentes, sólo por detrás de la obesidad y el asma.
En Galicia, estos casos se tratan en las unidades de salud mental infanto-juvenil y en los servicios pediátricos. En estos puntos, se hace un primer diagnóstico y, si se considera oportuno, se hace una derivación a la Unidade de Desórdenes Alimentarios, ubicada en Santiago.
Este centro, el único específico de toda la comunidad, cuenta con cinco plazas de hospitalización completa y otras ocho de hospitalización de día, de nueve de la mañana a cuatro de la tarde. En la actualidad, todas ellas están cubiertas, lo que, tal y como explica Tajes, "é o habitual". Además, hay otros casos en lista de espera, que están siendo tratados en unidades de endocrinología y ambulatorios.
CADA VEZ MÁS PRECOCES
Conforme va avanzando el tiempo, la edad de debut en este tipo de enfermedades es "cada vez máis precoz", según explica la doctora Tajes. Sin embargo, matiza que "a incidencia de casos por número de habitantes é similar a anos anteriores", al situarse entre el 2 y el 3 por ciento en la bulimia y algo menos en la anorexia nerviosa.
También incide sobre este punto la secretaria xeral de Familia e Benestar, Susana López Abella, quien subraya que muchos casos aparecen "antes da pubertade". Además, también coinduce en resaltar que su tratamiento es "largo e complexo".
SEÑALES DE ALARMA
Por ello, la responsable de la Unidade de Desórdenes Alimentarios explica que el principal objetivo de este encuentro es "pór en coñecemento daqueles organismos que están en contacto cos menores algunhas das conductas que aparecen nun primeiro momento e poden ser sinais de alarma".
La prevención es la clave para erradicar este tipo de transtornos. Por eso, los expertos pretender dar pistas a padres y educadores para que puedan detectarlos a tiempo, como una pérdida de peso significativa que no quieran reconocer, una gran preocupación por el aspecto físico, un peor rendimiento escolar o cambios bruscos de humor, entre otros.
En este sentido, el presidente del Colectivo Galego do Menor, Ángel Martínez Puente, recuerda que es un problema que "aumenta día a día", por lo que se hacen cada vez más necesarias "ferramentas para traballar este tema". Para él, la prevención es también la piedra angular sobre la que trabajar, "cando podes previr", sentencia.