El informe del Consello de Contas referido al año 2007 sostiene que el Servicio Gallego de Salud no hizo estudios para elegir la mejor forma de gestión de los servicios generales, de modo que la decisión de externalizarlos o de prestarlos con medios propios "no obedece a un modelo de gestión racional basado en la eficacia y en la eficiencia".
El informe del organismo fiscalizador entregado por el conselleiro mayor, Antonio López, a la presidenta del Parlamento, Pilar Rojo, argumenta que hubo contratos "prorrogados fuera del plazo máximo legal" e indica que, en algunos casos, "la duración de las prórrogas fue superior al plazo inicial del contrato". "Esto implicó que se sustrajera de la concurrencia prestaciones que debieron ser objeto de un concurso público", apunta el informe.
En concreto, el Consello de Contas revela que el Complejo Hospitalario de A Coruña hizo contratos de limpieza para cada uno de los hospitales del complejo, "lo que ocasionó mayores costes de gestión por la necesidad de tramitar varios expedientes", una circunstancia que también se produjo en el Complejo Hospitalario de Vigo (CHUVI) en los servicios de limpieza y de seguridad. Además, en el hospital Nicolás Peña de Vigo, perteneciente al CHUVI, el servicio de limpieza se realizó "hasta el 1 de noviembre de 2007 sin la cobertura legal de un contrato administrativo". Sobre el servicio de limpieza, el informe del Consello de Contas argumenta que "en ninguno de los centros fiscalizados" se efectúan controles sistemáticos y periódicos de la calidad del servicio de limpieza.
Por estos motivos, el organismo fiscalizador recomienda que el Servicio Gallego de Salud analice objetivamente las distintas posibilidades de gestión de los servicios generales en los hospitales, con la finalidad de elegir la "más económica y eficiente".
Además, el Consello de Contas aboga por que se abandone la práctica consistente en vincular las revisiones de precios a los incrementos de las retribuciones de personal estatutario y por que los centros efectúen, de modo sistemático, controles de calidad para que las empresas cumplan con las cláusulas de los contratos. "Para alcanzar un efectivo control de la ejecución de los servicios, los hospitales deben asignar personal propio, en número suficiente, para la realización de las tareas de supervisión", recomienda el ente fiscalizador.
También apuesta el informe del Consello de Contas por que el Servicio Gallego de Salud desarrolle un trabajo de coordinación en los procesos de contratación de los centros, con la realización de estudios de mercado, comparativas de precios y proveedores para que, en los casos que la Administración estime, promueva "las contrataciones centralizadas" de estos servicios.