Dos personas asaltaron a primera hora de esta mañana una sucursal bancaria de
Caixa Galicia en la localidad lucense de Friol. Los ladrones accedieron al local
a través de un butrón y, después de amenazar y de amordazar a tres empleados de
la entidad financiera, lograron hacerse con un botín que oscila entre 50.000 y
60.000 euros.
La Guardia Civil ha desplegado un operativo especial para tratar de detener a
los dos atracadores, que supuestamente van armados. Tampoco se descarta en este
momento que en el asalto participaran más personas, que pudieron haber esperado
fuera para facilitar su huida.
El alcalde de Friol, Antonio Muiña, confirmó que en el momento del asalto
estaban dentro de la sucursal bancaria el director de la oficina y otros dos
empleados. Los atracadores entraron por la parte de atrás, a través del butrón,
y los estaban esperando. Los amenazaron con una escopeta de cañones recortados y
un cuchillo para que no diesen la señal de alarma. Posteriormente, fueron
amordazados y atados de pies y manos. Según el regidor, todo fue “muy rápido y
sin violencia”.
Por otra parte, algunos testigos aseguraron que los dos atracadores huyeron
en una furgoneta de color blanco, pero esa información todavía no ha podido ser
contrastada. En este momento, agentes de la Guardia Civil inspeccionan la
sucursal bancaria en busca de alguna pista o huella que permita identificar a
los atracadores.
Aunque no se descarta ninguna hipótesis, fuentes consultadas por AGN
confirmaron que el atraco guarda una “gran similitud” con el que fue perpetrado
en mayo en otra sucursal de Caixa Galicia en la localidad lucense de Guntín.
Entonces, el atracador, también armado con una escopeta de cañones recortados,
amenazó y ató a los empleados de la entidad financiera y se hizo con un botín
que superaba los 100.000 euros.