El BNG presentó en el Parlamento de Galciai sus enmiendas a la totalidad a los presupuestos de la Xunta de Galicia para el 2011, una de devolución y otra cruzada, con el objeto de reorientar 357 millones de euros para el mantenimiento del estado del bienestar y favorecer el empleo y la dinamización económica.
Fundamentalmente, el BNG propone una política fiscal distinta, introduciendo, por una parte, un nuevo tramo de IRPF para las rentas superiores a 100.000 euros, y por otra, la redistribución de esos 357 millones, destacando una partida de 147 millones para I+D+i. El BNG destinaría otros 133 millóns a infraestructuras sanitarias y reducción de listas de espera, 120 para políticas sociales y de empleo, 25 para la enseñanza pública, 40 para bienestar, cinco para el fomento de la lengua y cultura gallegas, cuatro para saneamiento de las rías y uno para ayuda al desarrollo, entre otras.
El portavoz del BNG en el Parlamento, Carlos Aymerich, aseguró que los presupuestos presentados por la Xunta de Galicia "van destruir emprego e recuar no desenvolvemento económico" y que el mayor recorte se da en los gastos sociales con la "excusa da falsa austeridade", ya que tres de cada cuatro euros se destinan a gasto corriente y la inversión cae más de un treinta por ciento.
Aymerich fue especialmente crítico con la política fiscal de la Xunta, oponiéndose a que no se incremente la presión fiscal sobre los que más tienen pero sí se incluyan nuevas desgravaciones fiscales que "restan á facenda galega recursos esenciais para facer fronte á crise".
Asismismo, el nacionalista afirmó que es "falso" que el Ejecutivo gallego no vaya a subir los impuestos, ya que incluye uno nuevo "para o conxunto dos galegos" -el nuevo cannon del agua-, que es "regresivo dende o punto de vista social e territorial.
Por su parte, el portavoz de Ecoomía del BNG, Fernando Blanco, defendió que estas enmiendas pretenden "priorizar para facer máis con menos" y así poder "manter o estado do benestar e dinamizar o emprego e a economía". Esta reorientación se pretende hacer mediante la "reducción do gasto corrente pouco últil", según señaló el nacionalista.