El conductor de un turismo que fue sorprendido en estado ebrio tras haber pasado por un control de radar con una velocidad de 236 kilómetros por hora fue condenado hoy a cuatro meses de prisión por el juzgado número 2 de Vilalba (Lugo).
En el transcurso de un juicio rápido celebrado esta mañana, el conductor también fue condenado a 2 años y 8 meses de privación del permiso de conducir además del pago de las costas de este proceso, según informaron a Efe fuentes judiciales.
El ahora condenado, J.L.L.M., de 51 años y vecino de Lugo, guiaba el pasado 28 de octubre un turismo marca Audi RS-6 cuando fue captado a esa velocidad a su paso por el municipio de Guitiriz, en una zona limitada a 120 km/h, y fue detenido kilómetros después del punto de control, cuando se había incorporado a la carretera local LU-115 (Castro de Rei-Outeiro de Rei).
En ese lugar le dieron el alto y fue imputado por un delito contra la seguridad vial, además de dar positivo en la prueba de alcohol en aire expirado al arrojar una tasa de 0,47 miligramos.
Ésta es la máxima velocidad captada por un sistema de radar de tráfico en la provincia de Lugo y la segunda más alta de Galicia, una comunidad donde también fue localizado otro conductor circulando a 249 kilómetros por hora en la AP-9.