Según las previsiones manejadas por Meteogalicia, el litoral de la comunidad estará este martes en alerta naranja por vientos de fuerza ocho. Además, en las provincias de Pontevedra y A Coruña y en la costa lucense se espera un adverso meteorológico de nivel amarillo, por precipitaciones de hasta 40 litros por metro cuadrado en doce horas y vientos de más de 80 kilómetros por hora.
De este modo, Galicia quedará nuevamente bajo la influencia de un profundo centro de bajas presiones, con un frente que atravesará la comunidad en las últimas horas de la jornada. Así, habrá un empeoramiento progresivo del tiempo, con lluvias que irán avanzando por la tarde de oeste a este, cubriendo toda la comunidad en las últimas horas. Las temperaturas no tendrán cambios significativos.
El miércoles, Galicia sufrirá el paso de otro frente activo durante las primeras horas y una posterior aproximación de las altas presiones. De esta forma, predominarán los intervalos de cielos nublados, con lluvias generalizadas durante la madrugada y con un carácter más aislado e intermitente el resto de la jornada, pudiendo ser ocasionalmente tormentosas y venir acompañadas de granizadas. La cota de nieve bajará durante la mañana hasta los 1.200 metros.
Durante la jornada del jueves, Galicia quedará bajo influencia anticiclónica muy débil. Esto hará que predominen los cielos nublados en general, con lloviznas más frecuentes por la mañana en las comarcas atlánticas. En localidades del interior se producirán nieblas matinales localmente persistentes. Las temperaturas no tendrán cambios significativos.
Con mucha probabilidad, el viernes se acercará una nueva borrasca muy profunda, que va a dejar un fin de semana de temperaturas suaves, pero vientos muy intensos y lluvias generalizadas. El domingo previsiblemente los vientos tenderán a amainar, y las lluvias no serán tan intensas. La próxima semana comenzará con una situación inestable, con altas probabilidades de lluvia y descenso de las temperaturas.