El eucalipto gallego más alto de Europa, una encina madrileña que supera los 600
años y un olmo toledano de 300, se han llevado el premio al "Árbol y Bosque del
Año", concedidos por la ONG Bosques Sin Fronteras en colaboración con la
Fundación Biodiversidad.
Completan la lista de galardonados, el bosque amenazado el Souto de Santa
Eufemia de Folgoso do Courel (Lugo), la Morera del Huerto del Remedio, en Alcira
(Valencia), el Hayedo de Montejo (Madrid) y el Castaño Santo (Málaga).
Testigos mudos de leyendas, pactos y juramentos, los ganadores, han sido
escogidos de entre 57 candidaturas, y Galicia ha sido la comunidad que ha
presentado más árboles (12), seguida de Castilla y León (11), Cataluña (9),
Madrid (8), Castilla La Mancha (4), Canarias (4), Valencia (3), Murcia (2),
Cantabria (2), Asturias y Andalucía, respectivamente.
Del eucalipto gallego, conocido como el abuelo de Chavín y enclavado en el
Concelho de Viveiro (Lugo), el jurado ha valorado su edad:126 años, y su
altura:71,4 metros.
Del olmo tricentenario de la localidad toledana de Layos, se ha apreciado su
carga histórica, hasta el punto de que forma parte del escudo heráldico de la
ciudad.
En cuanto a la encina de la localidad madrileña de Ambire, que es de
propiedad privada, se ha destacado su longevidad, de más de 600 años. Desde 2002, la ONG Bosque Sin Fronteras trabaja a favor de la protección y
divulgación de los árboles y bosques de España, donde se estima hay más de 4.000
árboles singulares.