El joven vigués acusado de arrojar a un menor desde un muro en 2005 acaba de ser condenado por la Audiencia Provincial de Pontevedra a tres años y ocho meses de cárcel, por un delito de homicidio en grado de tentativa. El acusado cumplirá esta pena en un centro psiquiátrico.
Según la sentencia, facilitada por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, el condenado también tendrá que hacer frente a una indemnización de 19.800 euros y no podrá acercarse a la víctima o comunicarse con ella durante ocho años. El tribunal tuvo en cuenta una eximente incompleta de alteración psíquica y un atenuante simple por dilaciones indebidas en el proceso.
Los hechos sucedieron la tarde del 9 de septiembre de 2005. Javier, que entonces tenía 18 años, estaba sentado en el muro del parque vigués de A Seara cuando pasó por allí el menor, Marcos de 16 años, junto a su novia y dos amigas. Entonces, Javier, sin mediar palabra, se dirigió por la espalda a Marco y lo empujó, tirándolo al suelo, donde le propinó varias patadas.
Seguidamente, lo fue empujando hacia el muro sobre el que había estado sentado --de una altura de más de 2,60 metros-- y lo arrojó de espaldas al vacío. Después, se escapó corriendo, al creer que la víctima podría haber sufrido lesiones de importancia. El agresor defiende que golpeó a la víctima porque lo "miró en plan chulo".
Como consecuencia del fuerte golpe, Marco sufrió la fractura de una vértebra, por lo que tuvo que estar ingresado en un centro hospitalario. Además, permaneció inmobilizado por un corsé durante tres meses y necesitó rehabilitación y fisioterapia. El joven todavía tiene secuelas de esta lesión, como dolores lumbrares.
En el momento de los hechos, el acusado sufría un retraso mental leve, asociado desde la niñez a un trastorno de conducta por falta de control de impulsos. Por ello, a pesar de que en ocasiones normales tiene conocimiento de los hechos que realiza y las consecuencias de los mismos; ante situaciones de estrés emocional, presenta una limitación en sus capacidades intelectivas y volitivas.