El labio del presidente de EE.UU., Barack Obama, que resultó herido de un codazo
cuando el mandatario jugaba baloncesto, ya está recuperado y sin los doce puntos
de sutura que le aplicaron. "Está bastante bien", dijo Obama sin más al ser preguntado por cómo se encontraba
la herida que, según la prensa estadounidense, ya está curada por completo.
El golpe se produjo a finales de noviembre, cuando el presidente jugaba un
partido informal de baloncesto cinco contra cinco con un grupo de asesores y
familiares. Entre ellos, se encontraba el hispano Rey Decerega, presidente de programas
del Instituto del Caucus Hispano del Congreso, y el "culpable" de la herida, que
dijo que había aprendido una lección importante ese día.
"He aprendido que el presidente es un duro competidor y un buen deportista.
Disfruté jugando baloncesto con él (...) Estoy seguro que estará de vuelta a la
cancha pronto", señaló Decerega ese día.
Luego de recibir el golpe el gobernante recibió anestesia local para tratar
la herida y el equipo médico utilizó en la sutura un hilo más pequeño de lo
habitual para que dejara menos cicatriz, pero que implicaba un número mayor de
puntos para una herida tan pequeña.