La Xunta ha anunciado hoy que aprobará en Consello, antes de que termine el año,
las directrices de ordenación del territorio, el plan de ordenación del litoral
y el plan de gestión de residuos sólidos urbanos.
El Gobierno gallego informó de que los dos primeros instrumentos terminaron la fase de información pública y se encuentran en fase de integración de cambios.
Las directrices de ordenación del territorio, que establecerá las reglas de juego para la implantación de usos y actividades en coherencia con las políticas sociales, culturales y ambientales, será el primer documento que se aprobará.
El proceso para su visto bueno había comenzado en 1995, con la aprobación en el Parlamento de la ley de ordenación territorial y ha atravesado una dificultosa tramitación, admite el Gobierno gallego.
Las directrices establecen una nueva estructura de asentamientos, con el objetivo de "desvincular la planificación territorial supramunicipal de los avatares políticos" y de la falta de consenso en los ámbitos metropolitanos, señala la Xunta.
La propuesta mantiene la estructura de los anteriores documentos, pero se recogen algunas modificaciones en la clasificación de los núcleos.
Así, se definen regiones y áreas urbanas, alrededor de las siete mayores ciudades; un sistema urbano intermedio, formado por núcleos de pequeño tamaño, entre los siete mil y cuarenta mil habitantes; los nudos para el equilibrio del territorio, en los que se trata de fijar población y el resto de núcleos de importancia municipal.
El documento provisional que aprobará el Consello tiene un carácter "continuista" respecto a los anteriormente presentados, pero actualiza sus contenidos, especialmente en lo que respecta al medio rural, medio ambiente y la sostenibilidad.
También este mes de diciembre tendrá lugar otro "hito trascendental" para la ordenación territorial, la aprobación provisional del plan de ordenación del litoral que, según la Xunta, "ordena y protege tres veces más hectáreas" que la anterior prohibición, de la época del bipartito, de construir en los 500 metros de la costa.
El proceso comenzó en 2006, con la ley de medidas urgentes en materia de ordenación del territorio y del litoral, que supuso medidas cautelares como la paralización de la construcción en los 500 metros de costa. El ámbito de gestión del plan son 82 municipios y alcanza una superficie de 215.359 hectáreas.
Por otra parte, la Xunta informa de que el nuevo plan de gestión de residuos urbanos diseñado por el actual Gobierno se desarrollará hasta el año 2020 y cuenta con diez líneas estratégicas de actuación, que supondrán la movilización de 502 millones de euros.
El proyecto recibió un total de 68 alegaciones relativas a valorización energética, el modelo de gestión y la financiación, mientras los grupos políticos han solicitado aspectos relativos a la prevención de la toxicidad de los residuo.
Tras analizar las alegaciones, dice la Consellería, se decidió añadir nuevos objetivos ambientales, "afinar más" los objetivos de valorización de los envases ligeros, al diferenciar los de plástico y metálicos, y añadir referencias a la integración paisajística.
El plan trata de estabilizar la producción de basura en su primera fase, hasta lograr en 2020 que la población gallega produzca un diez por ciento menos respecto de los 1,2 millones de toneladas que se generan en la actualidad, 1,216 kilos por habitante y día.
En segundo lugar, se trata de disminuir progresivamente los residuos que van a vertederos hasta lograr en 2015 que el cien por ciento de la basura se trate correctamente.
Esto supone que mientras en la actualidad se lleva a vertederos controlados el 53 por ciento de los residuos sólidos urbanos, el objetivo es reducir el porcentaje al 24 y depositar sólo los que no pueden ser valorizados.
El tercer eje será el incremento de la reutilización y el reciclaje de residuos hasta el 30 por ciento, frente al 10 actual.