La mayoría absoluta del grupo popular aprobó en el Parlamento la Lei de Comercio Interior de Galicia, con los votos en contra de socialistas y nacionalistas, que consideran que se trata de una norma que beneficia a "grandes superficies" y que no contó con las aportaciones de los grupos.
El articulado del proyecto de ley recoge la libertad para el uso del idioma en la rotulación, la creación de nuevos órganos como el Observatorio do Comercio Galego o mesas locales de comercio. También está previsto crear el Consello Galego de Comercio, en el que estará representados todos los sectores comerciales, y el Rexistro Galego de Comecio, para actualizar el censo de comercios.
La normativa también establece la necesidad de autorización autonómica en casos de incidencia supramunicipal para establecimientos individuales o colectivo que tengan una superficie útil de exposición y venta al público superior a los 2.500 metros cuadrados. Además, se regulan figuras como los centros comerciales abiertos, los outlets, las ferias de oportunidades, las promociones y las rebajas. Para outlets la ley establece una reducción mínima del precio del 30%, y para las rebajas prohíbe realizar prácticas promocionales un mes antes de la fecha de inicio de las mismas.
Según la Xunta, al texto se han incorporado las alegaciones realizadas por el sector y las recomendaciones del Consello Económico e Social (CES) en relación con esta normativa que afectará a los 45.000 comerciantes gallegos, que generan 110.000 empleos y realizan una actividad que supone el 30% del tejido empresarial y el 10,12% del PIB gallego.
HENRIQUE VIÉITEZ (BNG): "É UNHA LEI INXUSTA"
El diputado del BNG, Henrique Viéitez, justificó el rechazo a la normativa alegando que el modelo por el que aboga esta ley es "contraposto" al que defienden los nacionalistas. Así, opina que "é unha lei inxusta" y que se ha perdido la oportunidad de "dotármonos dunha lei que permita afrontar os retos de futuro e mellorar as condicións" del sector.
Asimismo, criticó que desde la llegada del actual Gobierno gallego aumentó "o peche de comercios", mientras la Xunta, a su entender, no hace nada "para evitalo". Por eso, opinó que se trataba de "abrir un diálogo e mellorar a lei, había marxe", aseveró el nacionalista, para añadir que "o denominador común da inmensa maioría dos comerciantes non están recollidas".
Viéitez criticó además que el PP "negouse a exercer o papel regulador do comercio", pues interpreta que no ha querido dar "racionalidade" a la implantación de las grandes superficies, por lo que considera que estas salen beneficiadas con esta ley.
MARÍA QUINTAS (PSdeG): "RENUNCIAN Á RACIONALIZACIÓN EQUILIBRADA"
La diputada socialista María Quintas se centró en argumentos similares. Así, por un lado, reprochó que los populares "renuncien a unha racionalización equilibrada das grandes superficies". Suma a esto que "reduciron nun 50% as axudas ao pequeno comercio", por lo que interpreta que existe por parte del Gobierno un "abandono do pequeno comercio".
Además, criticó lo que considera que es "falta de predisposición e planificación para modernizar o sector" del grupo popular, opina que la normativa "chega con retraso", además de "copiar" normativa estatal e "invadir competencias do dereito mercantil". Quintas considera además que el texto aprobado "abandona ao comercio rural".
CRISTINA ROMERO (PPdeG): "PARA VOSTEDES ISTO SON MINUDENCIAS"
La diputada popular Cristina Romero criticó que para los grupos de la oposición la Lei de Comercio son "minudencias sen importancia", y justificó que se hayan aceptado pocas enmiendas alegando que la oposición "non ten un modelo creo" para el comercio.
Así, felicitó al sector comercial por la norma aprobada pues, asegura, los comerciantes la apoyan. Se preguntó si la oposición habría hablado "co sector" para elaborar sus enmiendas, que a su entender "xeran confusión, contradiccións e cambian propostas introducidas" polo sector.