El Valedor do Pobo, Benigno López, ha defendido hoy políticas integradoras de atención a las personas sin hogar mediante la consolidación de una red pública, que englobe una planificación de recursos que evite la fragmentación y la descoordinación y avance hacia una homogeneización territorial.
López compareció esta mañana ante la comisión parlamentaria de Peticiones, en la que presentó el informe extraordinario "Las personas sin hogar en Galicia", entregado el pasado 25 de noviembre a la presidenta del Parlamento, Pilar Rojo, que no recoge cifras concretas sobre este colectivo que se ha incrementado de "forma incontrolable" a consecuencia de la crisis fundamentalmente.
Esta misión "casi imposible" de cuantificar las personas sin hogar hace si cabe más necesario un recuento censal o en comedores sociales, con el inconveniente de que algunas de ellas están "escondidas" o no acuden a estos centros por diversas razones.
Entre ellas y ante la nueva generación de afectados en "aumento exponencial" a raíz de la crisis, figura que "las administraciones dan una cobertura de exigencias mínimas a los sin techo que impide una salida clara hacia su integración", subrayó el Valedor.
Jóvenes, consumidores de sustancias estupefacientes, extranjeros que salen de centros de menores, ludópatas o mayores forman parte de un colectivo que debería recibir una "atención integral" que no se afronta, sino desde un plano parcial proporcionando alojamiento y manutención puntual que permite en algunos casos "subsistir sin más" pero "obviando políticas públicas y generales a medio plazo".
"Sin un plan idóneo poco se puede hacer para sacar de la calle a estas personas", cuyo perfil retrata a un hombre, en el 80 por ciento de los casos con 45 años de edad media, soltero (40%), con hijos e inmigrante (35%), detalló López.
Por ello, recordó las 20 recomendaciones a Xunta y Ayuntamientos que ha plasmado en su informe, para cuya elaboración se acudió a 34 servicios en las siete grandes ciudades gallegas, además de Vilagarcía, y con las que aspira a "hacer una llamada de atención a las distintas administraciones para mejorar la atención a este colectivo y favorecer la inserción mejorando su calidad de vida".
El análisis detectó carencias en estas instituciones como un presupuesto anual, personal especializado, problemas de seguridad o inadaptación de los centros a los beneficiarios, y recogió quejas de usuarios como las "rigideces" de horarios y normas, o la inadmisión de perros, lo que les lleva a preferir dormir en la calle.
Entre las recomendaciones figura la prevención, la coordinación entre dispositivos o la puesta en valor de los voluntarios.
Así, a la Consellería de Trabajo le aconseja realizar un estudio sobre las personas sin hogar, que diversifique recursos y cree otros de carácter prelaboral, potencie la Inspección de Servicios Comunitarios e Inclusión para probar si las subvenciones ayudan a resolver el problema y compruebe si la red de equipamiento que prevé el segundo plan gallego de inclusión social es "realista".
A la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras le pidió que haga efectivo el derecho a la vivienda y promueva alquileres accesibles, favorezca ayudas públicas y fomente planes con mayor porcentaje de vivienda social, y a Sanidad que estudie la creación de servicios sociosanitarios específicos para los "sin hogar", sobre todo relativos a la atención de la enfermedad mental.
Sobre los Ayuntamientos, aboga por incrementar los recursos para reducir la burocracia en las prestaciones y promover albergues con servicios de contenido diverso y flexible, para poder "armonizar la idoneidad del servicio con la idiosincrasia del atendido".
Los parlamentarios de PSdeG y BNG Francisco Cerviño y Alfredo Suárez Canal advirtieron del incremento que experimentará este colectivo el próximo año con la eliminación de ayuda de 426 euros del Gobierno, y lamentaron el descenso en el presupuesto de la Xunta para 2011 de la partida destinada a atención social.
La diputada del PPdeG Paula Prado indicó que "el dinero es importante pero hay que ser realista y priorizar", por lo que apostó por la prevención, y alertó de que el 40 por ciento de las personas que acuden a botellones son menores de edad, lo que "puede ser la cuna que lleve a estos jóvenes a dormir en una cama de cartón".
El Valedor finalizó su comparecencia asegurando que verificará el cumplimiento de las recomendaciones y constatando que este problema es "económico", lo que le llevó a apelar a la concienciación social y sensibilización de los poderes públicos, responsables de la coordinación y aportación de recursos sin los que "difícilmente va a tener solución" el problema de los "sin techo".